Giorgia Meloni y Mette Frederiksen se al�an para exigir en la UE una pol�tica estricta frente a la inmigraci�n ilegal, a la que vinculan con el aumento de la criminalidad y de la violencia sexual.La grave crisis migratoria desencadenada por la reciente irrupci�n en Ceuta de unas 80.000 personas procedentes de Marruecos (seg�n datos de este lunes del ministro de Pol�tica Territorial, �ngel V�ctor Torres) ha suscitado tanta preocupaci�n como malestar en la UE y ha provocado una brecha entre los dirigentes comunitarios, donde pocos a�n defienden una pol�tica migratoria liberal, entre los que busca sobresalir el presidente espa�ol, Pedro S�nchez, cuya regularizaci�n masiva de inmigrantes irregulares ya fue recibida con inquietud y cr�ticas por parte de los socios europeos. Y aunque la UE se ha esforzado en no vincular directamente ese proceso y su posible efecto llamada con lo sucedido en Ceuta el pasado 30 de julio, ha advertido de que esa regularizaci�n a gran escala "no es una buena se�al; definitivamente, no", afirm� el pasado 4 de agosto el comisario europeo de Interior y Migraciones, Magnus Brunner, tras una cumbre extraordinaria celebrada para abordar la crisis sufrida en la ciudad aut�noma espa�ola, donde fallaron estrepitosamente los controles fronterizos.Aunque el Gobierno espa�ol intenta dar por zanjado el episodio, alegando que el grueso de la avalancha retorn� poco despu�s a Marruecos (alrededor de 70.000 personas), sus consecuencias son palpables. De un lado, porque ha abierto un cisma pol�tico y diplom�tico entre Espa�a e Italia despu�s de que el Gobierno de Giorgia Meloni decidiera suspender temporalmente el acuerdo Schengen con Espa�a y el Ejecutivo de S�nchez replicara restableciendo controles fronterizos a viajeros procedentes del pa�s transalpino. Y de otro, porque la crisis de Ceuta y la falta de contundencia del Gobierno espa�ol en su respuesta han encendido un debate que gana temperatura en Europa. De hecho, no es solo Italia, ahora tambi�n Dinamarca.'Descontrol'Las primeras ministras de ambos pa�ses, Giorgia Meloni y Mette Frederiksen, respectivamente, criticaron con dureza este lunes la "inmigraci�n descontrolada hacia Europa", atribuy�ndole el aumento de los delitos y de la violencia sexual en el Viejo Continente. Por eso, reclamaron un incremento del n�mero de deportaciones.Lo hicieron a trav�s de un comunicado conjunto en el que dejaron patente que no es una cuesti�n ideol�gica (Meloni representa a la ultraderecha y Frederiksen a la socialdemocracia), sino que su movimiento responde a la necesidad de establecer una "pol�tica de inmigraci�n estricta", tanto en sus pa�ses como en el conjunto de la UE.En el comunicado no se menciona expresamente a Ceuta, pero la reacci�n de ambas mandatarias se produce en pleno choque pol�tico entre Espa�a e Italia y en medio de los coletazos de la grave crisis ceut�. "Nadie puede negar los impactos negativos de la inmigraci�n ilegal en nuestras sociedades: aumentan las tasas de criminalidad, aumenta la presi�n sobre los servicios p�blicos y se desgasta la confianza de los ciudadanos", esgrimieron Meloni y Frederiksen, quienes enfatizaron que "es particularmente grave cuando los migrantes ilegales, privados del derecho a quedarse en nuestros pa�ses, cometen cr�menes violentos, trafican drogas o se convierten en responsables de la violencia sexual". Por todo ello, abogaron por medidas m�s contundentes, como el incremento de las deportaciones a trav�s de la construcci�n de m�s centros de repatriaci�n en terceros pa�ses, junto a otras "soluciones innovadoras fuera de Europa".M�s all� de la inmigraci�n ilegal, las primeras ministras italiana y danesa tambi�n aludieron a los millones de extranjeros que residen legalmente en Europa, a los que reclamaron que "respeten nuestros valores y no intenten imponernos estilos de vida que no compartimos", a�adiendo que "estamos ambas orgullosas del patrimonio cultural cristiano de Europa y queremos protegerlo".Junto al debate exterior y a la crisis abierta con Italia (el ministro de Exteriores italiano, Antonio Tajani, critic� los controles fronterizos espa�oles se�alando que "las decisiones unilaterales de algunos pa�ses" no deber�an repercutir en el resto de socios de la UE), el Gobierno tambi�n atraviesa horas bajas y dif�ciles en el plano interno, con el presidente de Ceuta, Juan Jes�s Vivas, reclamando la apertura de un centro temporal de confinamiento de los inmigrantes que a�n quedan en la ciudad, que se agilicen los procedimientos de expulsi�n y que se establezca un mando �nico para la gesti�n del problema. Y con la oposici�n arreciando en sus cr�ticas. "S�nchez se pone gallito con los italianos, pero no con Marruecos", denunci� el vicesecretario de Pol�tica Auton�mica y Municipal del PP, El�as Bendodo.Desaf�o al SenadoA ello se a�ade la presi�n del Senado, donde los populares tienen mayor�a absoluta y desde donde se insiste en que los ministros de Interior, Exteriores y Defensa, deben comparecer en los pr�ximos d�as para dar cuenta del aluvi�n migratorio sufrido por Ceuta. Sin embargo, y a pesar de las consecuencias legales que puede suponer ignorar una convocatoria oficial sin la debida justificaci�n, el Gobierno insist�a este lunes en que sus ministros no acudir�n a la C�mara Alta, esgrimiendo para ello la "duplicidad" que supondr�an estas comparecencias con las registradas por el propio Ejecutivo en el Congreso a finales de mes.
Italia y Dinamarca piden m�s deportaciones ante una "inmigraci�n descontrolada"
La grave crisis migratoria desencadenada por la reciente irrupci�n en Ceuta de unas 80.000 personas procedentes de Marruecos (seg�n datos de este lunes del ministro de Pol�tica...










