La agricultura regenerativa gana terreno como barrera contra los incendios forestales en España (Imagen Ilustrativa Infobae)La agricultura regenerativa surge como una defensa poco aprovechada frente a los incendios forestales en España, en un verano de calor extremo, sequía y nuevos focos activos en distintos puntos de Europa. Según informó Euronews, agricultores, asociaciones del sector y una organización internacional dedicada a la restauración de paisajes apuntan a este comportamiento y sostienen que estas prácticas ayudan a reducir combustible vegetal, mejorar la retención de agua del suelo y limitar el impacto del fuego en áreas rurales.De acuerdo con un reporte, varios testimonios recogidos en Cataluña y Andalucía describen diferencias visibles entre fincas con manejo regenerativo y explotaciones convencionales o abandonadas. En ese marco, productores afectados advierten que el aumento del riesgo de incendios suma presión a un campo envejecido, con costes altos, escaso relevo generacional y trabas burocráticas para acceder a compensaciones.PUBLICIDADEn la finca Mas Les Vinyes, en Cataluña, el agricultor Sergi Caballero lleva más de una década adaptando su explotación al riesgo creciente de incendios. Euronews detalló que el productor cartografió las zonas más vulnerables, retiró pinos más expuestos al fuego, conservó robles y encinas, y usó ramas secas trituradas como aporte para el suelo.Una infografía detalla cómo la agricultura regenerativa, mediante el pastoreo planificado y el manejo del suelo, contribuye a reducir el riesgo de incendios forestales en España (Imagen Ilustrativa Infobae)El productor también incorporó ganado para controlar la hierba seca antes de que se convierta en combustible. “Lo más importante que podemos hacer es impedir que la hierba se seque y se acumule”, afirmó en declaraciones recogidas por el medio. A ese esquema sumó depósitos de agua y dos estanques con alrededor de un millón de litros en la zona más expuesta de la finca, con la función adicional de servir como apoyo para los bomberos.PUBLICIDADEstas medidas contribuyeron a triplicar la materia orgánica del suelo en la explotación, lo que mejora la capacidad de retener agua. Aun así, la sequía también golpeó la producción. Caballero relató que una racha seca anterior arrasó una cosecha completa de albaricoques y que este año ya registró la muerte de 20 perales, lo que lo obligó a reemplazar parte de esos árboles por higueras, un cultivo más resistente pero de menor valor comercial.La organización Commonland, dedicada a restaurar paisajes degradados en más de 50 países, considera que este tipo de gestión es una de las herramientas menos utilizadas en la prevención del fuego. Lily Maxwell-Lwin, responsable de incidencia de la entidad, sostuvo que “nuestra herramienta más infrautilizada para combatir los incendios forestales es restaurar nuestros paisajes”.PUBLICIDADEl impacto en Andalucía y la comparación con fincas convencionalesUna productora inició en mayo un esquema con ovejas y caballos en parcelas pastadas y, según testimonios citados, sus tierras resultaron menos afectadas que explotaciones convencionales cercanas Más al sur, en Andalucía, la agricultora Carmen Bueno puso en marcha en mayo un plan preventivo contra incendios en tierras pastadas por ovejas y caballos. Sus terrenos no quedaron al margen de los fuegos de este verano, pero resultaron menos afectados que explotaciones convencionales cercanas y que superficies públicas, según los testimonios citados.La productora explicó que la protección del corcho resultó decisiva tras 11 años sin retirarlo. Esa cobertura natural, dijo, protege al árbol aunque la superficie exterior quede marcada por las llamas.La Asociación Española de Agricultura Regenerativa analizó un incendio reciente en suelos agrícolas con manejo convencional y regenerativo. Su presidenta, Ana Digón, afirmó que los resultados fueron “impactantes”. En las parcelas con ovejas movidas a diario para limpiar áreas cercanas a edificios y regenerar pastos, el fuego avanzó con rapidez y causó daños menores en árboles con posibilidad de recuperación.PUBLICIDADEn cambio, en fincas vecinas con más maleza y sin pastoreo planificado, el fuego permaneció más tiempo y afectó con mayor intensidad a la arboleda. Al tiempo que advirtió que “algunos no se recuperarán”. Según su descripción, las tierras sin ese manejo fueron las que sufrieron las peores consecuencias, con daños de gran escala y necesidad de replantación.El envejecimiento del campo y el abandono de tierras elevan el riesgo de incendios en la España rural, según el sector - EFE/Manuel Bruque