La subida de tipos de interés de la Reserva Federal se está haciendo de rogar y en las últimas jornadas todo apunta a que va a sufrir un nuevo retraso. Desde que el conflicto en Oriente Medio se reactivó, a principios del mes de julio, el mercado ha asumido que la Fed va a tener que actuar con aumentos en el precio del dinero para frenar cualquier amenaza inflacionista. Sin embargo, el banco central decidió no hacerlo en su reunión de julio, manteniéndolos en la horquilla del 3,5% - 3,75% (aunque hubo tres miembros que sí votaron hacerlo) y los mercados asumieron con seguridad que el aumento de tipos se haría en septiembre. Sin embargo, pocas semanas después, la situación ha vuelto a cambiar y, debido a un dato de empleo más débil de lo esperado, los inversores han retrasado de nuevo la próxima subida de tipos en el calendario.Ahora, los inversores (el mercado de swaps sobre los tipos de interés en Estados Unidos) asumen que la Fed no subirá los tipos hasta el mes de octubre, y que no habrá más incrementos en el precio del dinero en lo que resta de año. El siguiente movimiento al alza será en marzo, según los inversores, y terminará en ese momento este ciclo de aumentos en el precio del dinero.