El crimen organizado ha avanzado en el mercado ilegal de cigarrillos falsificando productos paraguayos en Brasil. En los últimos dos años, 21 fábricas clandestinas han sido cerradas en el país.En general, los delincuentes utilizan mano de obra extranjera y, según los organismos de fiscalización, en condiciones análogas a la esclavitud. La elección de falsificar marcas paraguayas, ya conocidas por los brasileños, busca reducir costos.
Con esta estrategia, los delincuentes reducen los gastos de transporte y minimizan el riesgo de perder las cargas en las operaciones destinadas a combatir el contrabando en las carreteras de Brasil.
Una investigación señala que el mercado ilegal representa el 32% del consumo de cigarrillos en Brasil. Según el Foro Nacional contra la Piratería y la Ilegalidad, los productos paraguayos provocan una evasión fiscal de 7.000 millones de reales (US$ 1.373 millones) al año.
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