El parlamento turco inició este lunes el debate sobre una ley que promete una amnistía condicional para miles de antiguos insurgentes kurdos del Partido de los Trabajadores de Kurdistán, (PKK por sus siglas en kurdo) un mecanismo similar a un indulto que busca dar impulso a la iniciativa de paz del gobierno con el grupo rebelde.Ese esfuerzo llega apenas un año después de que el PKK pusiera fin a cuarenta años de campaña armada contra el Estado turco. La organización militante, que durante décadas combatió por la creación de un Estado kurdo independiente en territorios de Turquía, Siria, Irak e Irán, anunció entonces su decisión de desarmarse y disolverse como parte del proceso de paz.Lee tambiénLa decisión responde al llamamiento de su líder, Abdullah Ocalan, encarcelado desde 1999 en una prisión de máxima seguridad al sur de Estambul. Guiados por la voz de su dirigente, en una ceremonia de desarme simbólica en Iraq el mes pasado, el grupo anunció la retirada de sus combatientes desde puntos clave de Turquía hacia territorio iraquí.Se trata de un paso hacia el fin de un conflicto que ha dejado decenas de miles de muertos, y sus efectos podrían trascender las fronteras turcas, favoreciendo un acercamiento entre Ankara y Bagdad. La medida también podría respaldar los esfuerzos del gobierno sirio por integrar zonas que estuvieron bajo control de las Fuerzas Democráticas Sirias, la coalición de mayoría kurda vinculada al PKK.La nueva ley contempla la reinserción de miles de insurgentes del PKK Al mismo tiempo, la ley le da al presidente turco Recep Tayyip Erdogan la posibilidad de ganarse el respaldo del Partido de la Igualdad y la Democracia de los Pueblos, la formación prokurda conocida como DEM, algo que podría ayudarlo a mantenerse en el poder más allá del límite de dos mandatos presidenciales.El proyecto legislativo, presentado este lunes y compuesto por doce artículos, detalla los procedimientos para el desarme del grupo, que todavía conserva la mayor parte de su arsenal, así como los mecanismos para la reinserción de miles de sus miembros. La norma también contempla la suspensión de algunas condenas contra militantes del PKK y el aplazamiento de investigaciones y juicios en curso por periodos de cinco o diez años, según la gravedad de los delitos imputados.Quedan fuera de estos beneficios quienes fueron condenados por homicidios intencionados y quienes recibieron cadena perpetua antes de 2005. Según medios locales, miembros exiliados del PKK y combatientes actualmente en Iraq y Siria también podrían beneficiarse de este indulto.Los opositores argumentan que la propuesta de ley mantendrá a Erdogan al mandoDirigiéndose al parlamento Turco esta mañana, el vicepresidente del DEM defendió la ley anunciando que Turquía había “pagado un precio muy alto durante muchos años y ahora tiene la oportunidad de consolidar la paz y construir democracia”, aunque reconoció al mismo tiempo algunas de las carencias de la propuesta.No todos comparten el entusiasmo del parlamentario prokurdo. Musavat Dervisoglu, líder del Partido Bueno, de corte nacionalista y centroderechista, se opone a la iniciativa y advirtió que “allanaría el camino” para que Erdogan permanezca en el poder. Pese a las críticas, se espera que la ley sea aprobada sin mayores obstáculos gracias a los votos del partido gobernante, sus aliados nacionalistas y el propio DEM, que ha presionado para que sea Ocalan quien coordine el proceso de transición.EE.UU. y la Unión Europea consideran el PKK una organización terroristaAunque varios medios han sugerido que las condiciones de reclusión de Ocalan, encarcelado en una prisión en una isla frente a Estambul, podrían mejorar, con visitas más amplias y comunicación con el exterior, el proyecto actual no menciona en ningún momento su situación personal ni su liberación.El PKK mantuvo una insurgencia armada desde 1984 que ha dejado al menos 40.000 muertos, aunque esa cifra probablemente se queda corta, en un conflicto que también se extendió a Iraq y Siria. El grupo, que en sus inicios buscaba un Estado kurdo independiente, fue moderando con el tiempo sus exigencias hacia una mayor autonomía y derechos dentro de Turquía. Los intentos previos de negociar la paz entre Ankara y el PKK fracasaron en repetidas ocasiones, el más reciente en 2015. Turquía, Estados Unidos y la Unión Europea lo consideran una organización terrorista.
El Parlamento turco debate la posibilidad de indultar a miles de antiguos militantes kurdos
El Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) mantuvo una insurgencia armada contra Turquía durante más de cuatro décadas, en un conflicto que ha costado 40.000 víctimas








