Jos� Luis Galloso (El Puerto de Santa Mar�a, 1953) fue mucho m�s en el toreo delo que se le recuerda. Que es poco, ciertamente. Aquel cr�o que cort� cuatro orejas en su presentaci�n como novillero en Madrid arm� su carrera en las d�cadas de los a�os 70 y 80, cuando naveg� por los alturas del escalf�n. Pas� por torero variado y poderoso, pero �l se reivindica como mucho m�s. Hoy vive en la tierra que lo alumbr�y transmite su saber en la escuela taurina que lleva su nombre. O casi: La Gallosina.PREGUNTA. Su presentaci�n en Madrid (6 de junio de 1971) como novillero, junto a Manzanares, fue una cosa apabullante: cuatro orejas, lo repitieron y volvi� a triunfar.RESPUESTA. Cortar seis orejas en dos tardes en Madrid no es f�cil. Iba muy preparado, no como hoy en d�a, cuando los chavales torean muy poco y van a Madrid a ver si toca la flauta. En mi �poca no era as�. El primer a�o tore� cerca de 60 novilladas, y al otro a�o sum� otras 42 hasta junio. Cuando fui a Madrid, ya llevaba ciento y pico novilladas bajo el brazo, por lo que estaba muy preparado. Fuimos con dos ganader�as buenas: Carlos N��ez y Marqu�s de Domecq. Como Jos� Mar�a Manzanares y yo �ramos los novilleros de moda de aquellos tiempos, y mi apoderado y el de �l eran amigos de Jaime Borne, nos pusimos de acuerdo para ir los dos a Madrid.P. �En qu� virtudes se reconoce de todas las que le han cantado siempre [de gran lidiador, torero poderoso y muy variado...]?R. Siempre me ha gustado el toreo cl�sico, pero dentro de esa l�nea intentaba tener mucha variedad y poder�o con el capote. Muchos toros ya iban al caballo medio picados por c�mo los lidiaba, siempre por abajo. Me gan� la fama de torear muy bien y con variedad con el capote, pero tambi�n he sido un gran muletero. He cuajado toros muy importantes en Madrid que la gente a�n recuerda, como el de Samuel Flores. Y adem�s, fui el que resucit� la suerte de matar recibiendo, que en esos a�os se hab�a quedado un poco olvidada, aunque la prensa lo cant� muy poco.P. Aprovechemos ahora.R. Vale, aunque ahora ya me da un poco igual todo. Pero antes s� me gustaba que se resaltaran esas cosas. He sido un torero que, a diferencia de otros que ten�an muy buena prensa, no he tenido tanta o a veces escrib�an de Galloso sin resaltarlo como realmente creo que merec�a, sin un reconocimiento total o generalizado hacia mi figura.P. Usted tuvo un padrino de alternativa de lujo en su tierra (18 de julio de 1971) como fue Antonio Bienvenida y en la confirmaci�n otro de categor�a como Paco Camino. Eso da una idea de la fuerza con la que llegaba.R. Yo estuve 15 a�os de figura, arriba, pero mi problema fue que me vino el servicio militar. Ese fue el baj�n que pagu� y tuve que empezar con corridas duras para poder ponerme otra vez en mi sitio, de ah� mis altibajos. Despu�s me vine arriba otra vez. Tuve el privilegio de torear con todas las figuras y con el maestro Bienvenida, mi padrino, a quien admir� profundamente por su tremenda categor�a personal y profesional. Yo era un chiquillo de 17 a�os cuando tom� la alternativa y �l estuvo muy cerca d�ndome �nimos. Fue una alternativa muy redonda; cort� cuatro orejas y un rabo en El Puerto, y Bienvenida hizo all�, seg�n �l, una de las faenas m�s importantes de su vida. Tambi�n recuerdo otra gran faena suya en Murcia sustituyendo a Anto�ete, que hab�a recibido una cornada en Salamanca.P. A prop�sito de su admiraci�n hacia Antonio Bienvenida, �en qu� otros toreros se miraba o a qui�nes admiraba?R. Para m� ha habido tres toreros muy importantes a los que he admirado much�simo: Rafael Ortega, de cuya fuente he bebido; Antonio Ord��ez, que era algo fuera de lo normal; y Paco Camino. Tambi�n admiraba mucho a Santiago Mart�n "El Viti", por c�mo med�a los toros, c�mo los templaba y c�mo andaba en la plaza. Y de nuestra camada —que era la de Julio Robles, Manzanares y El Capea— tambi�n hab�a toreros de una categor�a impresionante. Luego llegaron m�s tarde Espartaco y los m�s nuevos. Nos toc� una �poca muy dif�cil, hab�a que pegar codazos y bocados porque coincidimos con grand�simos maestros en la �ltima �poca de Ord��ez, Camino, Domingu�n o Bienvenida. Antes hab�a 20 figuras del toreo y hoy en d�a s�lo hay dos o tres que tiran del carro; antes se quedaban fuera de las ferias hasta 10 figuras por falta de sitio.P. Siempre he tenido la sensaci�n de que a la generaci�n de los a�os 70 le ha costado ser reconocida en toda su dimensi�n, o se le ha reconocido tarde. �Usted qu� piensa?R. Yo creo que un poquito tarde. Es curioso porque cuando dan estad�sticas de toreros de ferias siempre se olvidan de Galloso. Hablan de El Capea, de Manzanares y de otros, pero de Galloso hablan muy poco. Eso me fastidia un poco porque he estado veintitantos a�os de matador de toros, con 15 a�os al m�ximo nivel, y creo que esas cosas hay que reconocerlas. Lo grave de esto es que cuando uno se muere dicen: "S�, era bueno con el capote, hac�a cositas". Yo prefiero que a uno se le reconozca al 100% mientras est� aqu�.P. �Con qu� plaza se sent�a m�s identificado?R. Me encantaba torear much�simo en El Puerto de Santa Mar�a, donde el pueblo se entreg� conmigo desde que empec�. Cuando fui a Sevilla de becerrista, llen� la plaza entera, cort� tres orejas y sal� por la Puerta del Pr�ncipe; creo que fui el �ltimo becerrista en salir por ah�. El Puerto me encantaba pero tambi�n lo pasaba mal por la responsabilidad. Me gustaba mucho torear en Sevilla y en Madrid, que son plazas de mucha responsabilidad pero que se entregan cuando t� te entregas de verdad. Y Barcelona era tremenda. Toreaba all� un domingo y si te ve�an bien te pon�an el jueves. Llegu� a torear 15 o 12 tardes en la Monumental, y entre Palma de Mallorca y Barcelona sumaba unas 20 corridas.P. En el a�o 76, alcanz� unos n�meros muy buenos en Sevilla y un aliento extraordinario de la afici�n.R. En Sevilla siempre, y en toda Andaluc�a: M�laga, Jerez de la Frontera... El que m�s corridas de concurso ha toreado despu�s de Ord��ez he sido yo. Tambi�n he ido a Zaragoza. En Arnedo se habla mucho del Zapato de Oro y no mencionan que Galloso tambi�n tiene un Zapato de Oro por la �nica corrida de toros que se dio all� en el a�o 76, con Ruiz Miguel y Pablo Bautista. En Am�rica, me encantaba Lima, donde ten�a mucho cartel y gan� el Escapulario de Oro. En M�xico tambi�n tuve cartel.P. Precisamente, en su confirmaci�n en M�xico, sufri� una cornada.R. S�, una cornada muy fuerte. Las dos m�s fuertes de mi vida me las dieron en Am�rica: una en Manizales y otra en M�xico. La de M�xico fue muy fuerte porque el toro me cogi� de capote por abajo, me dio un volteret�n, me peg� la cornada, me parti� tres costillas y la clav�cula.P. �Y c�mo gestionaba y superaba esas cornadas?R. Quer�a ponerme delante del toro lo m�s pronto posible, porque esa es la manera de superarlo y no estar mareando la perdiz. Adem�s, considero muy importante que el torero entienda y sepa exactamente por qu� lo ha cogido el toro; saber eso te da la fuerza para ponerte delante pronto sin dudas.P. Usted tuvo que matar hierros y ganader�as de todos los colores. �Cu�l era el secreto?R.Tras el a�o sin torear por la mili, perd� muchas corridas y tuve que empezar de cero con ganader�as duras como Victorino o Miura. Cuando me anunciaba con mi amigo Paco Ruiz, sab�a que "hab�a candela". Admiro mucho a los toreros que se afianzan con ese tipo de toro duro.P. �C�mo recuerda el toro de su tiempo?R. Viv� tres generaciones de toros: el de los 60, los 70 y los 80. El toro de los 70 era m�s chico pero se mov�a una barbaridad; en los 80 empez� el toro m�s grande (como en Madrid) y la gente se divert�a menos porque el toro era un arma muy grande. El toro de antes era m�s duro, r�pido y enganchaba m�s; no ten�a la nobleza y fijeza del toro de hoy en d�a, que es un toro noble y completo. El toro de antes te daba tres embestidas distintas en la misma tanda, y eso era muy dif�cil.P. �C�mo surgi� su creaci�n de la gallosina?R. Surgi� de forma curiosa. Yo estaba toreando con Pepe C�ceres en Manizales o Medell�n. �l hizo un quite de frente por detr�s soltando una mano. Al intentar imitarlo en mi casa, dando una vuelta y cambiando de mano, me equivoqu� de mano y me gust� el resultado. Lo repet� conscientemente, lo prob� en tentaderos con becerras y luego a puerta cerrada con toros. La primera vez que lo hice en p�blico fue en Sevilla en el a�o 76. Consist�a en dar una revolera, coger el pico del capote, cambiar de una mano a la otra y girar con el cuerpo. En el 96, Joselito hizo algo parecido que algunos llamaron gallosina y otros crinolina; se parec�a a lo m�o pero su inicio era diferente.P. �Por qu� se anunci� como Galloso?R. Galloso es el segundo apellido de mi madre; mi nombre real es Luis Feria Fern�ndez. Mi familia ten�a una peque�a destiler�a de licores (an�s, cacao, coco). Como todo el mundo en la zona conoc�a la destiler�a Galloso, los ganaderos me empezaron a llamar "Gallosito" de ni�o. El banderillero Antonio Gonz�lez, que me ayud� desde ni�o y estuvo conmigo toda la vida, me impuls� con ese nombre. Al principio me puse "Luis Feria Galloso" en un cartel, pero luego me anunci� como "Jos� Luis Galloso" y as� se qued�.P. Para ir rematando, �cree que la vida y el toreo le han sido nobles?R. S�, han sido nobles. He alcanzado lo que quer�a, aunque uno siempre quiere un poco m�s porque no me gusta conformarme. En el fondo, estoy muy contento con lo que he realizado en el toreo.
Jos� Luis Galloso: "No tuve buena prensa como otros ni me reconocieron como merec�a mi figura"
Jos� Luis Galloso (El Puerto de Santa Mar�a, 1953) fue mucho m�s en el toreo delo que se le recuerda. Que es poco, ciertamente. Aquel cr�o que cort� cuatro orejas en su...







