“Queremos que el eclipse sea un éxito organizativo y un momento memorable para todo el mundo”, apostaba Teresa Sanchis, directora general de Investigación de la Generalitat, a finales de julio durante la presentación del dispositivo de seguridad habilitado en motivo de este fenómeno astronómico excepcional -el último fue en 1905 y el próximo se prevé de aquí a 150 años- que tendrá lugar el día 12. Hace 18 meses que la Generalitat trabaja a todos los niveles para prepararse a nivel de seguridad, movilidad, sanidad y emergencias para asegurarse que el gran flujo de personas -se prevén unas 50.000- se produzca con los mínimos incidentes posibles. Cataluña será, junto con las Baleares, la última región en la que se podrá seguir el eclipse en su totalidad, coincidiendo casi con la puesta del sol. Pero fue una de las primeras Comunidades Autónomas a hacer los deberes y preparase ante el gran evento. En mayo de 2025 creó una comisión interdepartamental -formada por 15 consejerías- para organizar el evento. Y en noviembre, ya presentaba la campaña Cataluña mira al cielo, con el primer boceto organizativo, convertido en un portal web con toda la información necesaria a tener en cuenta si quiere seguirse el fenómeno.Durante esos meses, se trabajó con los ayuntamientos para seleccionar los espacios que cumplían ciertos requisitos: ubicados en municipios con más de 3.000 habitantes (para que puedan absorber el volumen de visitantes), próximos a vías de alta capacidad, que tengan una visión suficientemente limpia hacia el oeste a las 20.30 horas (como el sol estará en una posición baja a esa hora, evitar que haya una montaña o edificios que lo tapen) y que en ese punto la fase de totalidad supere los 55 segundos. En un primer momento se seleccionaron 27 puntos de observación, pero finalmente se han quedado en 23, repartidos en 18 municipios, aunque también hay detectados 60 municipios más que han habilitado espacios, pero no se consideran puntos oficiales porque no cumplen algunos de los condicionantes anteriores. Uno de ellos es Deltebre, pero no está en la lista oficial porque no está conectado directamente con la autopista AP-7. En este municipio han habilitados tres espacios: un puente que ofrece una visión privilegiada de la puesta del sol sobre el río, pero que tendrá aforo limitado; la playa, donde se habilitará un espacio para personas con discapacidad visual y sobre los campos de arroz, donde se ofrece “una experiencia más tranquila y zen”, en palabras de Lola Casanova, regidora de Enfoque turístico de Deltebre. Este municipio de 12.000 habitantes espera la afluencia de mucha gente, pero no saben cuánta. “Lo malo es que no tienes inscripciones previas y no puedes prever la gente que tendrás, solo puedes saber la capacidad máxima”, apunta Casanova. Desde el Ayuntamiento tienen previstas actividades paralelas para amenizar la estancia de los visitantes, ya que se pide que lleguen con mucha antelación y que no se marchen todos a la vez, para evitar aglomeraciones. Para ello, muchos municipios de la zona cuentan con la ventaja y atractivo de que el eclipse coincide con las fiestas mayores de algunos de ellos. Como en L’Aldea, donde el punto de observación se ha instalado en un campo de motocros y se han organizado diferentes actividades, como rutas con un tren turístico, un servicio de barra en el punto de concentración y un concierto de música. En Alcanar también han organizado paradas de comida y un concierto en el solar, usado normalmente como aparcamiento, que se ha habilitado como punto de observación. El alcalde Marc Chavalera explica que, en su municipio, de 10.000 habitantes, esperan la llegada de unas 15.000 personas previstas que lleguen a la zona. A parte de la zona más multitudinaria, aquí también han habilitado un espacio más inclusivo y “tranquilo” para personas con discapacidad o con algún trastorno, que cuenten “con un lugar con menos aglomeraciones”.A pesar de los esfuerzos invertidos, el alcalde no esconde cierta inquietud. “La situación es difícil de abordar, porque es una situación nueva y realmente no sabemos la cifra real de desplazados. Pero estamos intentando que ese día sea lo menos caótico posible”, asegura.Para asegurar que todo transcurra con los menos incidentes posibles, la Generalitat ha diseñado un operativo donde participan desde Mossos, Protección Civil, Agentes Rurales, Tráfico y los departamentos de Salud y de Investigación. Para la ocasión, se activarán unos 700 efectivos de los Mossos que regularán los accesos y evitarán aglomeraciones, mientras que se refuerzan los servicios por si hay alguna emergencia. Igualmente, se aconseja a los visitantes que están atentos de las alertas por si se produce algún incendio, que usen gafas homologadas para evitar lesiones oculares irreversibles y que preparen avituallamiento para largas esperas. “Que cojan gafas, agua y repelente de mosquitos”, resume la concejal de Deltebre. Desde los municipios aconsejan que los visitantes se pongan en contacto con las oficinas de turismo, cosa que les ayuda a tener una previsión de asistencia. Además, desde aquí se les informa sobre los servicios y posibilidades que tienen. “La idea es que la gente se lo tome como un día único y un regalo de la naturaleza, algo que pasa una vez cada 100 años”, remata Chavalera.