Esteve Giralt TORRASTarragona 10/08/2026 06:00 Actualizado 10/08/2026 07:14 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl FOMO (fear of missing out o miedo a perderse algo) está disparando la expectación, ya de por sí enorme, por ver el eclipse solar total de pasado mañana, el primero que se puede disfrutar en España en un siglo. Aunque era previsible que sucediera, preocupa a las autoridades y gestores públicos porque podría favorecer colapsos, desplazamientos de última hora y actitudes incívicas. Muchos de los que han criticado tanta atención por el fenómeno astronómico están intentando ahora, a dos días del eclipse, tener un buen plan para vivirlo.“Estamos sorprendidos, a pesar de haber explicado por todos nuestros canales que todas las plazas están agotadas, hay una parte de clientes que hace un mes y medio que nos llama o escribe pidiendo una plaza. Podríamos haber puesto a más de 5.000 personas en el mar para ver el eclipse”. Lo explica Jordi Rom, gerente del Nàutic Parc Costa Daurada i Terres Ebre. Unos 800 afortunados que sí actuaron con previsión, a principios de 2026, lo seguirán desde el mar en la Costa Daurada y junto al delta del Ebro en salidas en catamarán o en embarcaciones alquiladas con patrón.Llegan de todo el mundo las peticiones para poder seguir el fenómeno en alguna de las experiencias más o menos exclusivas que se organizan en las zonas de totalidad de Catalunya, incluidas las comarcas de Ponent (Lleida). “De toda Europa y de Estados Unidos, es muy bestia lo que está pasando”, añade Rom.El colofón: una lluvia de estrellasUna excepcional lluvia de estrellas servirá el miércoles como colofón del histórico eclipse total de Sol visible desde muchos lugares de España. Las populares perseidas, conocidas también como lágrimas de San Lorenzo por coincidir su máxima actividad con las noches anteriores y posteriores a esa festividad, son en realidad minúsculas partículas procedentes del cometa 109P/Swift-Tuttle que al colisionar de forma brusca con la atmósfera terrestre se desintegran y provocan una traza luminosa con apariencia de estrella fugaz y perfectamente visibles desde la Tierra. Coincide cada año en torno al 12 de agosto, cuando pueden ser visibles entre 50 y 100 meteoros por hora, según datos de la NASA, que ha apuntado que este evento suele convertirse en la mejor lluvia de meteoros por coincidir en el hemisferio norte con el verano y los cielos nocturnos suelen estar más despejados.Aleix Roig, guía acreditado (Fundación Starlight) del Parc Astrònomic Muntanyes de Prades, uno de los lugares más privilegiados para la observación, lleva dos años o más alertando de la importancia de reservar con tiempo y actuar con previsión para disfrutar de un “espectáculo único”. “Ya nos explicaban que en EE.UU, en 2017 y 2024, no se hablaba casi nada del eclipse y dos o tres días antes se disparó de forma exponencial la demanda. Estábamos esperando el FOMO y ha llegado”, constata Roig.En el Parc Astronòmic Muntanyes de Prades quienes han actuado con más previsión son los aficionados internacionales a la observación astronómica, con grupos de Brasil, Estados Unidos o Japón que reservaron hace más de un año. Muchos han elegido la propuesta más exclusiva: una cena de dos estrellas Michelin con un grupo reducido, en medio de viñedos, a 1.000 metros de altitud, con guía y música en directo.Las gafas homologadas para ver el eclipse se han agotado en muchas farmacias. Judith de la Hinojosa / PropiasEn un eclipse solar total que ha esquivado Barcelona o Madrid, donde solo se podrá ver de forma parcial, Iberia ha preparado un vuelo que saldrá del aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas para contemplarlo desde el aire, aunque no es un vuelo comercial. Óscar Martín Mesonero, cazador de eclipses de Salamanca, ha visto uno de sus 22 eclipses solares totales acreditados desde un avión fletado junto a otros aficionados. “Perseguimos el eclipse y lo vimos perfectamente, fue una experiencia increíble. Todas las personas tendrían que ver al menos una vez en su vida un eclipse desde el suelo y otro desde un avión”.En una sociedad que se mueve a golpe de FOMO , el miedo a perderse una experiencia única favorecerá en estos dos últimos días la aparición de supuestas experiencias exclusivas a precios disparados. Cuidado con las estafas. Se alquilan terrazas y balcones a precios desorbitados.Lee tambiénEn hoteles y cámpings lamentan la fecha. El lleno estaba ya garantizado. Una parte de los establecimientos subió precios ante la previsión de que la demanda se dispararía, como ha sucedido. “En estas fechas cada año las ocupaciones son muy altas; sí que podremos ofrecer una experiencia única”, destaca Berta Cabré, presidenta de la Federació Empresarial d’Hosteleria i Turisme de la provincia de Tarragona.Se han organizado un sinfín de eventos, solo para clientes. En el camping l’Estanyet, en Les Cases d’Alcanar (Montsià), aprovecharán su ubicación privilegiada para montar una salida guiada con kayak: 25 clientes, los más previsores, lo verán desde el mar.