El eclipse del 12 de agosto no solo ocultará el Sol durante unos minutos, sino que también puede desencadenar un fenómeno insólito de movilidad en busca de las mejores vistas. El eclipse de Sol total, el primero visible en la península ibérica desde 1912, amenaza con poner a prueba la capacidad de las carreteras españolas ante una avalancha de desplazamientos que, según las estimaciones oficiales, podría sumar entre 400.000 y 1,5 millones de viajes adicionales. El riesgo no es perderse el fenómeno astronómico, sino contemplarlo atrapado en un atasco.
La Dirección General de Tráfico (DGT) ha lanzado un llamamiento a planificar con antelación los desplazamientos, consultar el estado de las carreteras antes de salir y escalonar el regreso para evitar el colapso que puede producirse al finalizar la fase de totalidad. Los estudios elaborados por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa prevén incrementos de tráfico de entre el 30% y el 100% en los accesos a la franja desde la que podrá observarse el eclipse en su totalidad.
El fenómeno convertirá a España en el gran observatorio astronómico del planeta. La banda de totalidad cruzará 36 provincias, desde Galicia hasta Baleares, y atraerá tanto a miles de aficionados nacionales como a visitantes extranjeros. Solo entre el 10 y el 16 de agosto se esperan cerca de 447.000 viajeros adicionales, de los que unos 164.000 llegarán desde otros países, mientras que un 8,4% de quienes desean contemplar el eclipse prevé desplazarse a una provincia distinta de la de su residencia.












