Una vez en la vida. Un eclipse como no ha habido otro en un siglo. España ha sido agraciada, es un premio para todos. No hay nada comparable. No te lo pueden contar, ningún vídeo ni foto puede recogerlo. Una experiencia sobrenatural. Tendrás sensaciones que no podrás explicar. La luz, el silencio, el aire cambia, la temperatura, los animales reaccionan. Hay gente que llora, grita, tiembla. Como cantar un gol de tu equipo en la final, como un concierto de tu grupo favorito. Un orgasmo. Recordarás toda la vida dónde estabas y con quién. Intenta acompañarte de las personas que más quieres, porque os unirá para siempre. Elige bien el lugar, no solo con buena visibilidad: un paisaje especial, que recordarás toda la vida. Olvídate de hacer fotos, que nunca harán justicia; concéntrate en recibir el eclipse con todos sus sentidos y todo tu cuerpo. No tengas prisa, no te muevas una vez concluido, date tiempo para asimilarlo y procesar todas las sensaciones. Enhorabuena.

He recogido en el párrafo anterior buena parte de lo que estos días repiten a todas horas los medios y las redes. Todo eso y más, dicho por expertos, astrónomos, cazadores de eclipses, testigos de otros, místicos de medio pelo. Todo acompañado con infografías, consejos para verlo bien, errores a evitar, instrucciones para usar las gafas, mapa de las mejores zonas de la península, listado de puntos de observación, parte meteorológico, avisos de tráfico y de prevención de incendios, precios récord de alojamientos, noticias de eventos especiales, retiros espirituales, raves, relatos históricos y mitológicos, películas, libros y canciones con eclipse, y por supuesto mil y un artículos como este.