Cuenta Miranda Makaroff (si no la conocen, artista-influencer, pinta, pregúntenle el resto a Google) en su Instagram que ella “cree que no hay que mirar el eclipse”. Lo cito todo, porque vale la pena: “Siento ser una aguafiestas, pero bastante gente en la que confío, buena y pura, me ha dicho que energéticamente no es bueno mirarlo. Es un momento de introspección, de meditar y estar en silencio. Ya sé que es un plan que todo el mundo quiere hacer, pero creo que deberíamos estudiar un poco los porqués, y decidir por nosotros mismos en vez de seguir el rebaño.” (Peor me parece, en términos de rebaño, aplaudirle a un atardecer, como oí una vez que han empezado a hacer los turistas en Santander). “Seguro que visualmente es muy atractivo, pero no dejemos que eso sea más importante que lo que nos puede modificar energéticamente”. (Te puede modificar, sobre todo, los ojos, si lo miras si protección. Visualmente atractivo ya…). “Yo solo planto la semilla y que cada uno decida qué hacer. Que la humanidad se llene de luz y no de oscuridad. Mi deseo es siempre que todo el mundo esté lo mejor posible. With love.”

Hay vídeos en TikTok con miles de visualizaciones que te cuentan que los eclipses se usan para cerrar ciclos y realizar rituales satánicos. Hay vídeos que te cuentan que el eclipse es una estrategia de Pedro Sánchez y las élites mundiales para el control de la población. Hay vídeos que también aluden al rebaño, afirmando que, “claro, como Pedro te dice que mires al Sol…”, es el Gobierno el que te “va a tapar el Sol”, o sea, tu fuente de energía. “¿Un eclipse solar? Estad atentos a lo que está pasando en este país. Os quieren a todos ahora mirando el eclipse solar en vez de las líneas de químicos y los chutes de antena. Eso es lo que hay que mirar en el cielo, pero no el eclipse solar”.