Mayte Sancho (74 años), directora general del Imserso, llegó a la política hace tres años con Bustinduy al frente del Ministerio de Derechos Sociales, tras toda una vida de estudio del envejecimiento. Tema que la ha convertido, para la ONU, en una de las mayores expertas del mundo. Según ella misma reconoce, "el edadismo no tiene líneas rojas" y asegura en esta entrevista para La Buena Vida en Público que "vivo y parezco el edadismo con más frecuencia de la que yo me esperaba".Publicidad¿Cómo lleva una directora general del Imserso y experta en envejecimiento el tema del edadismo?Voy a cumplir 74 años, estoy en un alto cargo de la Administración y vivo y padezco el edadismo con más frecuencia de la que yo me esperaba. Recuerdo cuando hacíamos campañas que decían que no hables a gritos a una persona solo porque tenga 65 años. Las consideraciones y los tratos edadistas se producen a lo largo del día continuamente. ¿Está este comportamiento de discriminación por la edad incorporado a la vida cotidiana?Yo diría que no solamente está incorporado a la vida cotidiana, sino también a la vida profesional y política. Pero es que está incorporado hasta en la propia conducta de las personas mayores. Son tan habituales que ni nos llaman la atención. Es que hay que recordar otros tiempos, con algunas cuestiones todavía vigentes pero de otra manera, con el machismo de los 90. Imperaba esa actitud en nuestro relato, discurso, conversación, acción y en todo las 24 horas del día. Pues ahora pasa eso con el edadismo. No hay límites, no tiene líneas rojas.Mayte Sancho: "El edadismo no tiene límites, no hay líneas rojas"Hace escasos días, en un curso de verano de la Complutense, el presidente del Consejo Económico y Social defendía que las palabras son importantes y que envejecimiento provoca un rechazo social. Por eso propone cambiar el concepto por longevidad. ¿Está de acuerdo con esa idea?Las palabras son definitivamente importantísimas. Pero cambiar envejecimiento por longevidad necesita de un tiempo de reflexión o estudio. Ni siquiera en el ámbito del control del conocimiento está esto tan claro. Aún hay que reposar los cambios de ese concepto y ver también lo que está pasando en el ámbito internacional.Desde el Imserso y lo que representa, ¿qué se puede hacer contra el edadismo?En primer lugar, hay que evidenciar estas conductas. El ciudadano tiene que verlo, porque ahora no es consciente. Es necesario abrir un debate, por ejemplo, sobre el acceso de los mayores a la salud con todos los grupos de edad y sobre otros asuntos donde los mayores son discriminados. Hay que informar sobre lo que está pasando, que lo vean y lo entiendan. Desde el Imserso hay mucho que hacer en este sentido y mucha labor preventiva, para que la sociedad entienda que hay determinadas actitudes que rozan el maltrato a un grupo de población. El edadismo está en esa base de malos tratos.Publicidad"El edadismo está en la base de los malos tratos"Habla de generar opinión...Generar opinión sobre conductas que están tan normalizadas que ni siquiera las vemos y que son realmente edadistas. Hay que garantizar derechos nacionales e internacionales. En la Convención de Mayores estamos trabajando mucho en ello.También es una experta en el tema de la soledad. Pero cuando se conocen los resultados del Observatorio de la Soledad, que dirige la exministra Matilde Fernández, vemos que están más solos y lo llevan peor los jóvenes que los mayores. ¿Hay muchas cosas que se dan por supuesto sobre las personas de edad que luego no responden a la realidad?Da un poco de rabia que haya conceptos y situaciones que se pongan como de moda. Me alegro de que hables de la soledad, y no de la soledad no deseada, porque ese concepto ya tiene una estigmatización negativa. Es verdad que hay un grupo de edad joven, de 20 a 40 años, que sufre esto y que es cuando la soledad es más peligrosa. Quizá por eso ese concepto solo se utiliza en España; en el ámbito internacional es solo el de soledad.PublicidadMás allá de la soledadEntonces hay que mirar más allá de la soledad para los mayores más vulnerables, que son los menos entre la población de más de 65 años. Aunque hay que ocuparse y preocuparse por quien lo necesita más.Claro. Cuando tienes más de 80 años, eres mujer, vives sola, en un tercero sin ascensor, una pensión mínima -has cuidado a todos los que pasaban por delante desde tus padres hasta tus nietos- y no hay red social adecuada, pues sí se siente sola. ¡Cómo no! Pero esto va mucho más allá.¿Entonces la soledad está vinculada a la precariedad en el caso de las personas mayores?Esa soledad va mucho más allá y hay que analizarla en el conjunto de la vida de esa persona, y exige la acción de los poderes públicos. Porque ahí, efectivamente, se une la precariedad con una percepción subjetiva, que es la soledad.¿Es una cuestión de tener red para evitar esa soledad entre los mayores más vulnerables?Cuando no hay red, la soledad es un asunto serio a cualquier edad. Es un tema muy complejo y hay poca evidencia científica entre la soledad y las intervenciones.Decía Serrat al recibir el Premio Sénior de Público que "hay que tener cuajo para que esta sociedad diga que son los viejos los que tienen falta de capacidad". ¿Qué opina?Pude leer esas palabras de Serrat. ¿Qué voy a opinar si Joan Manuel Serrat es uno de nuestros referentes? La cuestión es que hay mayores, y no tanto, que puedan tener un deterioro cognitivo. Una enfermedad. Pero no todo el mundo, ni la mayoría, con más de 65 años, sufre esta situación, afortunadamente. Podemos tener los mayores determinadas reacciones que en una sociedad de vértigo parezcan más lentas. Cuando muchas veces esto tiene que ver con la experiencia, que te enseña a ser más comedido.Habla de prudencia...Claro. Las cosas no son blancas y negras. Hay tal cantidad de grises que con la edad te vuelves un poco más prudente. Y, a veces, se equivoca la prudencia con otro tipo de déficit que no está vinculado con la edad.¿Sus tres referentes en la vida serían sénior?Los referentes tienen una carga también emocional o afectiva. Mi madre es mi gran referente. Pero también lo fue mi padre que murió joven. Yo soy muy melómana y me estoy acordando de Martha Argerich, una legendaria pianista argentina de 84 años. Sí, por experiencias y legado, muchos referentes son mayores, pero también hay jóvenes.El Imserso, más allá de los viajesTodo el mundo vincula al Imserso con los viajes. Pero esta institución va mucho más allá. Pues esto es luchar y darte contra un muro, porque no hay manera de que vean que el Imserso es mucho más que los viajes. Pero sí quiero empezar por los viajes, porque es una prestación complementaria del sistema de la Seguridad Social.Publicidad¿Y que más es el Imserso?Entre otras cosas, llevamos las pensiones no contributivas y tiene un papel muy importante en la gestión del conocimiento y en investigación. Estamos trabajando mucho en esto y más que lo vamos a hacer cuando lleguen los fondos del Fondo Social Europeo con una cantidad muy importante. Trabajamos también mucho la formación. Y no digamos nada de la online, donde tenemos cifras impresionantes. Tenemos también un centro de documentación online con 50.000 referencias accesibles. Un auténtico tesoro para la sociedad del conocimiento en el tema del envejecimiento.¿Trabajan en colaboración con otras entidades para ese conocimiento sobre el envejecimiento?Estamos a punto, espero que sea en estos días, de firmar un convenio con la London School para tener un observatorio de cuidados de larga duración. Y luego está el gran bloque, nuestra razón de ser, de la dependencia en nuestro sistema de protección social para las personas que necesitan apoyos y cuidados. Hasta 1.700.000 personas reciben algún tipo de prestación o servicio desde el Imserso cuando necesitan cuidados.PublicidadUna persona mayor que sufre edadismo, ¿puede acudir al Imserso para pedir apoyo o denunciar la situación?Pues mira, ahí me pillas, pero esa idea me parece tan interesante que la voy a proponer en la Convención de la ONU. Esta podría ser una medida para aprobar. Sí tenemos un servicio de atención al público presencial y la gente acude a él por temas de viajes y balnearios, pero también pueden hacerlo para otras cuestiones, como las pensiones no contributivas o temas relacionados con la dependencia.