0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl manual de la eclipsemanía consigna tres requisitos básicos para asistir a la que se considera la cita astronómica del siglo: se necesita altura, perspectiva y, sobre todo, una línea de visión totalmente despejada hacia el oeste. Quien falle en la elección del lugar, se perderá el momento clave mirando la fachada del vecino. Y eso duele.La empresa que tiene la concesión para organizar las Nits d’Estiu en la catedral de Tarragona también ha aprovechado el filón del eclipse para ofrecer exclusividad y, de paso, promocionar el patrimonio cultural de uno de los complejos catedralicios más antiguos de España. Ha montado un acto exclusivo a 100 euros por cabeza que reúne las condiciones ideales para disfrutar del fenómeno sin que nada ni nadie se interponga. Cuando el recinto cierre al público, hacia las 19.15 h, diez personas podrán subir a la cima del campanario, desde el cual hay una vista inmejorable de 360° de Tarragona, y esperar el momento cumbre a las 20.29 horas en la franja de oscuridad. Con una copa de cava. Ayer ya se había cubierto la mitad del aforo.
El campanario del eclipse, por La Mirilla
El manual de la eclipsemanía consigna tres requisitos básicos para asistir a la que se considera la cita astronómica del siglo: se necesita altura, perspectiva y, sobre todo, una línea de visión totalmente despejada hacia el oeste. Quien falle en la elección del lugar, se...











