El conocimiento cient�fico actual permite saber, a diferencia de las civilizaciones antiguas, que los eclipses no son malos augurios ni manifestaciones de dioses enfadados ni monstruos que devoran al Sol o a la Luna. Se trata de un espect�culo �nico -aunque es un fen�meno frecuente y matem�ticamente regular- porque poder verlo desde puntos espec�ficos del globo es algo excepcional. As�, ver un eclipse de Sol total desde un punto geogr�fico exacto ocurre solo una vez cada 375 o 400 a�os, de media.En la pen�nsula ib�rica no se presencia uno desde 1912, pero ahora la suerte (o la manifestaci�n de dioses contentos) ha querido que vivamos varios seguidos: el eclipse total del 12 de agosto, otro total el 2 de agosto de 2027 y uno anular el 26 de enero de 2028. Concretamente el del mi�rcoles que viene se ver� como total en casi toda la mitad norte peninsular (del oeste hacia el este por el norte de la pen�nsula, dejando fuera de esa franja a ciudades como Madrid o Barcelona), mientras que en la mitad sur se podr� ver como parcial.Hay que aprovechar esta circunstancia para observar el fen�meno, pero debe hacerse con la protecci�n adecuada para evitar lesiones irreversibles en la vista. De hecho, hay m�ltiples casos documentados de lesiones oculares tras eclipses a lo largo de la historia (el primer caso cl�nico de retinopat�a solar se report� ya en el siglo XVII). Muchas veces la gente asocia ese descenso de la luminosidad que se produce en un eclipse con poco riesgo del sol, pero la radiaci�n solar sigue siendo lo suficientemente intensa como para da�ar la retina. "Precisamente esa falsa sensaci�n de seguridad puede llevar a mantener la mirada durante m�s tiempo y provocar lesiones irreversibles en la retina", explica el presidente del Consejo General de Colegios de �pticos-Optometristas (CGCOO), Andr�s Gen� Sampedro.Los da�os producidos en la vista ocurren en el mismo instante de mirar el sol, pero los s�ntomas pueden tardar horas o d�as en manifestarse y no existe un tratamiento espec�fico para revertir esas lesiones, por lo que la mejor forma de proteger los ojos es prevenir. Aqu� van (casi) todas las dudas posibles de cara al eclipse.�Podremos observar el alg�n momento el sol sin protecci�n?Hasta que el Sol quede cubierto totalmente por la Luna y se haga la oscuridad, pasar�n unos 55 minutos. "Pero ser� de muy corta duraci�n: en la zona central, apenas llega la totalidad a dos minutos (un minuto 49 segundos), mientras que por el norte y por el sur de la franja central de la totalidad ser� menor el tiempo de visi�n de �sta", indica a Science Media Centre (SMC) Espa�a M� �ngela del Castillo Alarcos, directora y propietaria de la Escuela de Ciencias-Observatorio Astron�mico de Titaguas (Valencia).�Podr�amos mirar el Sol sin protecci�n en alguno de esos momentos? "El sol emite una radiaci�n peligrosa incluso cuando est� parcialmente cubierto por la luna. En ese momento, la radiaci�n de alta energ�a es especialmente intensa y puede afectar de forma directa a las estructuras oculares. La �nica forma segura de observar el eclipse total o parcial es utilizar gafas homologadas", remarca Jes�s Merayo, director del Instituto Universitario Fern�ndez-Vega.�Qu� puede pasar si se observa el sol sin protecci�n? �Qu� consecuencias tiene?"La exposici�n al sol puede hacer una quemadura y destruir el tejido expuesto. Esto es conocido para la exposici�n de otros tejidos como la piel, pero el ojo adem�s tiene un sistema de enfoque (cornea y cristalino) que concentra la energ�a del sol en el punto donde estamos mirando y multiplica el efecto t�rmico y el riesgo de da�o permanente e irreversible", argumenta el director del Instituto Universitario Fern�ndez-Vega.La observaci�n directa del sol puede da�ar la retina de forma permanente e incluso provocar retinopat�a solar, una lesi�n causada por el da�o fotoqu�mico y t�rmico de la radiaci�n solar sobre la m�cula (donde est�n la gran mayor�a de las c�lulas que ven color o nos permiten leer) que puede causar la p�rdida total de la visi�n. "Este riesgo existe tanto si se mira al sol sin protecci�n a simple vista como si se utilizan m�todos inadecuados", a�ade Merayo.�Qu� partes del ojo son las m�s afectadas en caso de mirar el eclipse sin protecci�n?El da�o sobre la retina es el m�s habitual si no se protege correctamente la vista. Afecta a una parte muy peque�a pero importante de la retina que es la m�cula. Este da�o puede pasar desapercibido en el momento de la exposici�n porque la retina "apenas tiene receptores del dolor, lo que hace que muchos no relacionen los s�ntomas con la exposici�n al eclipse", apunta Merayo.Otras lesiones por exposici�n al sol pueden da�ar tejidos oculares como la piel de los p�rpados, la c�rnea y la conjuntiva que requieren tambi�n prevenci�n de las mismas y tratamiento. Por ejemplo, puede causar fotoqueratitis, una quemadura de la c�rnea que se manifiesta horas despu�s con dolor, escozor, picor, rojez, lagrimeo y mucha molestia con la luz.�Se puede observar el eclipse a trav�s de telescopios, prism�ticos, c�maras fotogr�ficas o el m�vil?Seg�n Marcos P�rez Maldonado, director de los Museos Cient�ficos Coru�eses, hay que evitar usar telescopios o binoculares "salvo que tengas los filtros necesarios y experiencia en observaci�n solar", en declaraciones a SMC Espa�a. Por esa raz�n no lo recomienda en principio Merayo, "ya que no tenemos constancia de que las c�maras, el m�vil o los instrumentos �pticos tengan filtros adecuados para la exposici�n al sol. Para evitar da�o en el sensor, los aficionados a la fotograf�a o a la astronom�a est�n habituados a proteger estos instrumentos �pticos, incluidas sus lentes, con filtros y protectores. Pero no es el caso de la poblaci�n en general. Por tanto, la mejor recomendaci�n es proteger la vista con gafas homologadas".�Qu� tipo de gafas son las recomendadas?La �nica forma segura de observar el eclipse total o parcial es utilizar gafas homologadas que cumplan la norma ISO 12312-2:2015. Deben evitarse algunos errores frecuentes que pueden producir lesiones irreversibles en la retina, como son el uso de gafas de sol convencionales; los m�todos caseros como radiograf�as, negativos fotogr�ficos, CD o DVD, gafas de esqu�, cristales ahumados o filtros improvisados; "o el uso de instrumentos �pticos utilizando �nicamente las gafas de eclipse, puesto que estas no est�n dise�adas para soportar la luz concentrada por sistemas de aumento", indica el director del Instituto Universitario Fern�ndez-Vega. El especialista recalca que muchos de estos m�todos "reducen el deslumbramiento y generan una falsa sensaci�n de seguridad, pero no bloquean la radiaci�n que puede producir da�os permanentes en la retina".El especialista recomienda comprobar que el filtro no presenta ara�azos, perforaciones o cualquier otro deterioro. "En el caso de los ni�os, la observaci�n del eclipse se debe hacer siempre bajo supervisi�n de un adulto que pueda revisar el uso correcto de las gafas homologadas", subraya.�Hay un tiempo recomendado para observar el fen�meno?"La observaci�n del fen�meno debe ser breve, en tramos no superiores a 30 segundos, altern�ndolos con descansos", aconseja Merayo. Si bien muchos especialistas en astronom�a o astrof�sica recomiendan mirar al Sol sin protecci�n durante los segundos que dure la fase de totalidad del eclipse (recordemos, no en toda Espa�a), los oftalm�logos lo desaconsejan porque apenas son unos segundos y al no sentir dolor en la retina quiz� se prolongue el tiempo de observaci�n y se est� causando un da�o que no percibamos. "Aunque te�ricamente durante el periodo de eclipse total en el que est� todo oscuro las gafas se podr�an retirar, no se recomienda que se haga ya que habr�a que volverlas a poner cuando aparezca el primer borde brillante. Si tenemos ni�os a nuestro cargo, debemos comprobar que tienen la protecci�n bien puesta en todo momento", apostilla Merayo.�C�mo se puede saber si se ha da�ado la retina? �Qu� se notar�a si eso sucede?Despu�s de seguir las recomendaciones de protecci�n no deber�a producirse da�o en la retina, considera Merayo, quien recuerda que el da�o en los pacientes con retinopat�a solar en general puede pasar desapercibido en el momento de la exposici�n porque la retina apenas tiene receptores del dolor y muchos no relacionan los s�ntomas con la exposici�n al sol.Los s�ntomas m�s frecuentes son la visi�n borrosa, la aparici�n de una mancha central (como un punto oscuro o borroso en el centro de la visi�n), la distorsi�n de las l�neas (ver ondas) y la dificultad para leer, distinguir los colores o enfocar detalles. "Ante cualquiera de estos s�ntomas, se recomienda acudir cuanto antes al oftalm�logo para una mejor valoraci�n. En cualquier caso, la mejor opci�n es la prevenci�n, ya que las lesiones pueden ser irreversibles", remata Merayo.�Qu� otras recomendaciones deben seguirse?Al margen del aspecto visual, hay otra serie de precauciones que tomar para ver el eclipse. La Sociedad Espa�ola de Medicina de Urgencias y Emergencias (Semes) recomienda elegir un lugar seguro, "alejado de zonas de dif�cil acceso, barrancos o �reas con riesgo de incendio"; no detener el veh�culo en arcenes o lugares no habilitados para contemplar el eclipse; y mantener la atenci�n en la conducci�n y evitar distracciones relacionadas con la observaci�n del fen�meno.Asimismo, el Ministerio de Sanidad emiti� ya en mayo un documento sobre los riesgos de todo tipo, contemplando tambi�n las enfermedades respiratorias y prevenibles mediante vacunaci�n (cuya transmisi�n se ve favorecida en los eventos multitudinarios), las enfermedades transmitidas por vectores (mosquitos y garrapatas), las infecciones de transmisi�n sexual, el consumo de alcohol, tabaco y sustancias psicoactivas/drogas, la seguridad alimentaria o la exposici�n al sol y el aumento de temperaturas.Respecto a esto �ltimo, Semes recomienda mantener una correcta hidrataci�n durante toda la jornada; utilizar gorra o sombrero, ropa ligera y protector solar si se permanece varias horas al aire libre; buscar zonas de sombra siempre que sea posible durante la espera; prestar especial atenci�n a ni�os, personas mayores, embarazadas y personas con enfermedades cr�nicas; y solicitar asistencia sanitaria ante s�ntomas compatibles con un golpe de calor, como mareo intenso, desorientaci�n, p�rdida de conocimiento o temperatura corporal elevada.