La cuenta regresiva entró en su etapa más caliente. A menos de un año de su puntapié inicial, la Copa del Mundo Femenina de la FIFA 2027 ratifica que será un antes y un después para el deporte. La organización confirmó que ya se superaron las 730.000 personas interesadas en adquirir entradas, un registro que alimenta la ilusión de pulverizar la marca de los dos millones de espectadores alcanzada en la edición de Australia y Nueva Zelanda 2023.
Del total de solicitudes registradas hasta el momento, aproximadamente la mitad provienen de aficionados locales, mientras que el resto compone una nutrida marea internacional con una demanda altísima impulsada por hinchas de Estados Unidos, México, Colombia y Argentina. Con este panorama, la FIFA apunta no solo a batir el récord de asistencia total, sino también a elevar el promedio de público por encuentro, que en la edición pasada se ubicó en poco más de 33.000 espectadores.
Histórico: la Selección Argentina femenina empató con Perú y selló su clasificación al Mundial de Brasil 2027
¿A qué se debe el furor y el inusitado interés del público?
El crecimiento exponencial en la demanda anticipada de localidades no es casualidad, sino el reflejo de una serie de factores culturales, deportivos y logísticos muy marcados:







