Vladimir Putin recibió al presidente sirio Al Shara en Moscú, el 15 de octubre del año pasado (Sputnik/Sergey Bobylyov/Pool via REUTERS)Las autoridades de Siria y Rusia alcanzaron este domingo un acuerdo que redefine la presencia militar rusa en el país árabe, al firmar un memorando de entendimiento que permitirá a Moscú mantener sus bases en Hmeimim y Tartús, ubicadas en la costa mediterránea siria. Este pacto llega tras dieciocho meses de negociaciones, iniciadas después de la caída del régimen de Bashar al Assad en diciembre de 2024.De acuerdo con información difundida por el Ministerio de Exteriores sirio, el memorando establece “el proceso de reorganización de la presencia rusa en la costa siria”. Damasco asumirá la gestión de las instalaciones civiles, en particular el aeropuerto de Hmeimim y el cuarto muelle comercial del puerto de Tartús, con el objetivo de incorporarlos gradualmente a la administración civil nacional.PUBLICIDADEl texto del acuerdo indica que las bases militares se transformarán en “centros conjuntos de entrenamiento y rehabilitación”, con un plazo máximo de tres meses para completar el proceso de transición. La culminación de este acuerdo pone fin a un periodo de intensas negociaciones entre las nuevas autoridades sirias y el gobierno de Vladimir Putin, quien había intervenido en Siria desde 2015 en apoyo al régimen de Al Assad.Una imagen satelital muestra una instalación naval rusa en Tartús, Siria (PLANET LABS INC./Handout via REUTERS)La guerra civil siria, que se prolongó durante más de una década, contó con el respaldo decisivo de Rusia al gobierno de Al Assad. La presencia militar del Kremlin se consolidó a través de las bases de Hmeimim, construida en 2015, y Tartús, utilizada desde la década de 1970 tras un acuerdo entre la Unión Soviética y Siria. En 2017, ambos países firmaron un tratado de arrendamiento por 49 años, que otorgaba a Moscú plenos poderes operativos sobre estas instalaciones.PUBLICIDADEl derrocamiento de Al Assad en 2024 alteró el equilibrio de poder y dejó en suspenso el control sobre ambas bases. Desde entonces, las nuevas autoridades sirias y Rusia iniciaron un complejo proceso de negociación para redefinir el estatus de las relaciones militares y diplomáticas, en un contexto de transición política que todavía continúa en el país.Según la agencia SANA, las nuevas disposiciones convierten a Hmeimim y Tartús en los únicos centros oficiales que Rusia mantiene fuera del antiguo espacio soviético, bajo la fórmula de “centros conjuntos de formación y capacitación de capacidades, dentro de nuevos arreglos que preservan los intereses mutuos”. El memorando fija un plazo máximo de tres meses para implementar completamente la reestructuración.PUBLICIDADUn avión militar ruso se aproxima a la base aérea de Hmeimim en la región costera de Latakia, Siria (REUTERS/Umit Bektas)El traspaso de las instalaciones civiles de las bases a la administración siria se realizará de forma progresiva. El presidente de la Autoridad General de Aviación Civil y Transporte Aéreo sirio, Omar Hosari, confirmó que el gobierno ya ha recibido el control del Aeropuerto Internacional de Latakia, colindante a Hmeimim. “Este paso representa un avance importante en la recuperación y puesta en marcha de los aeropuertos sirios y su reintegración al sistema nacional de aviación civil”, afirmó Hosari. Equipos técnicos han comenzado la evaluación de las instalaciones y sistemas para diseñar un plan de rehabilitación.En paralelo, el Ministro de Asuntos Exteriores sirio, Asaad al-Shaibani, realizó una visita a las bases para inspeccionar las infraestructuras incluidas en el memorando. SANA subrayó que el gobierno de Siria ha mostrado disposición para cooperar con Moscú, mientras el nuevo presidente, Ahmed al-Sharaa, ha sido recibido por Putin en dos ocasiones desde su llegada al poder. No obstante, Damasco sigue exigiendo la extradición del exdictador Al Assad, refugiado en Moscú junto a su esposa desde su salida del país.PUBLICIDADEl apoyo militar de Rusia fue clave para la supervivencia del régimen de Al Assad durante la guerra civil siria (REUTERS/Aziz Taher)La influencia rusa en Siria se ha visto afectada tras la caída de Al Assad, lo que ha llevado al Kremlin a buscar nuevos acuerdos con las autoridades actuales para asegurar la permanencia de sus bases. Este año, Rusia retiró además su contingente del aeropuerto de Qamishli, en el noreste sirio, como parte de la reorganización de su despliegue militar.Mientras tanto, tanto Hmeimim como Tartús han seguido operativas durante el periodo de negociaciones, desempeñando un papel estratégico para Moscú en el Mediterráneo oriental. El acuerdo alcanzado este domingo marca una nueva etapa en la relación bilateral, con el foco puesto en la cooperación técnica y el entrenamiento conjunto, dentro de un marco que redefine la proyección rusa en la región y la transición interna de Siria.PUBLICIDAD
Damasco y Moscú alcanzaron un acuerdo que redefine la presencia militar rusa en Siria tras la caída de Al Assad
El pacto firmado tras dieciocho meses de diálogo convierte a las bases de Hmeimim y Tartús en centros conjuntos de formación, mientras el gobierno local recupera de manera gradual áreas civiles clave en la costa mediterránea










