Migrantes intentan cruzar de Marruecos al territorio español de Ceuta, el viernes 31 de julio de 2026. (AP Foto/Antonio Sempere)Ya ha pasado más de una semana de la crisis que tuvo lugar en Ceuta, principalmente el jueves 30 de julio, cuando decenas de miles de personas, fundamentalmente hombres jóvenes cruzaron la frontera desde Marruecos, que no hizo lo suficiente para impedirlo. Fue Juan Jesús Vivas, alcalde de Ceuta quien calificó lo ocurrido como una “invasión”. Lo ratificó ante el Parlamento Europeo, donde señaló que no era una crisis migratoria, y pidió una mayor implicación de la Unión Europea debido a que Ceuta y Melilla son la única frontera entre Europa y los países africanos. El alcalde también le dijo al Rey que la población se sentía “triste, impotente y preocupada”. Hoy, sigue denunciando ante el gobierno una situación “insostenible”, ya que “entre 8.000 y 11.000 personas” permanecen aún en Ceuta. Sin embargo, todavía no hay un número exacto para quienes ingresaron, solo de quienes regresaron, por lo que los estimados varían entre 60.000 y 80.000. Tampoco existe una cantidad exacta de víctimas mortales, por lo que las cifras varían de 50 a 100, motivo por el cual hay madres que buscan a hijos que ingresaron, pero no se ha sabido nada después. PUBLICIDADA pesar de lo anterior, las consecuencias están claras en el sentido que sobresalen las críticas al gobierno de Sánchez, hay posiciones encontradas entre España y Marruecos como también se ha abierto un foso al interior de la Unión Europea, sobre todo con Italia. Tampoco hay unanimidad en torno a que fue lo que ocurrió, pero el tiempo transcurrido ha permitido descartar bulos que circularon como que fue una especie de conspiración sionista de Israel o una maquinación de Trump, ya que por ridículas que parecen fueron expresadas por personas ligadas al actual gobierno español. Del mismo modo, ya existe claridad que no fue un fenómeno viral como otros happenings masivos que han tenido lugar en internet vía redes sociales, como ocurrió con los miles que acudieron al desierto de Nevada para ingresar al Área 51 o varias citaciones para hacer fiestas en las calles, teniendo como elemento común que no hubo un organizador central. Y de haber ocurrido, ello no explica la inacción de autoridades españolas o marroquíes, con fronteras totalmente abiertas.Es decir, tampoco fue una simple avalancha migratoria lo que llevó a tanta gente a nadar en el mar, y no ha surgido ninguna indicación de si los servicios de inteligencia españoles tienen evidencia o idea acerca de quienes organizaron este asalto a Ceuta. PUBLICIDADPor descarte, es una lectura geopolítica la que ofrece las mejores posibilidades para entender las consecuencias y quienes resultaron ganadores y perdedores. La geopolítica es la disciplina que estudia cómo el espacio geográfico, los recursos naturales y la población influyen en las relaciones de poder entre los países, explicando además porque se toman decisiones o se forman alianzas según el lugar del mapa. En otras palabras, es un método para primero comprender y después explicar el comportamiento internacional a través de variables geográficas. Según esta lectura, no fueron tanto las decisiones tomadas como las que se dejaron de tomar, ya que existe una rara unanimidad en torno a la responsabilidad del Palacio de la Moncloa como también de la persona de Pedro Sánchez, ya que hubo falta de previsión y lentitud en la respuesta, y por mucho que hubiera también otros responsables, con un gobierno más activo nunca hubiese adquirido las dimensiones, tanto de personas que ingresaron como de víctimas.PUBLICIDADCrecen las críticas contra Pedro Sánchez por la crisis migratoria en España (Mateo Lanzuela - Europa Press)
La mejor lectura sobre la invasión de Ceuta la ofrece la geopolítica
La inmigración ilegal no solo es un problema español o europeo, sino mundial









