Florencia, en el corazón de la Toscana, es mucho más que una ciudad. Es un auténtico museo al aire libre donde cualquier edificio nos recuerda su pasado glorioso. No en vano, esta ciudad italiana se considera la cuna del Renacimiento, un título del que puede presumir gracias a todas las obras de arte que dejan constancia de ello en museos, iglesias, palacios y otros puntos de interés. Pero, con tanta oferta, el visitante puede sentirse algo perdido.
Una original forma de conocer Florencia puede ser la de seguir los pasos de Dante Alighieri. El autor de la Divina Comedia nació y vivió en esta ciudad, y fue aquí donde conoció también a Beatrice Portinari, la mujer que inspiró su gran obra literaria. Varios puntos de interés nos permiten acercarnos a la trayectoria de Dante e imaginar cómo era la Florencia medieval.
La Florencia de Dante Alighieri
La ruta por los lugares de Dante en Florencia puede iniciarse en muchos sitios. Uno de los que puede tener más interés es la iglesia de Santa Margherita dei Cerchi, pues justo al lado de este pequeño templo medieval -conocido hoy como la Iglesia de Dante- vivía la familia de Beatrice. Y allí, supuestamente, Dante la vio por primera vez.
Su historia es atípica, pues no se sabe siquiera si llegaron a hablar alguna vez. Lo de Dante por Beatriz fue un amor platónico e idealizado que duraría toda su vida, e incluso por toda la eternidad, por obra y gracia de la literatura. En la Divina Comedia, Dante convierte a la mujer de sus sueños en su guía espiritual por el Paraíso.









