La vivienda proyectada por el Estudio Simbiosis se asimila al entorno mediante tramos revestidos en madera, patios y techos vivos9 de agosto de 202600:003'minutos de lectura“Nos dedicamos principalmente a hacer viviendas amigables con el entorno, pero, sobre todo, nos interesa salir del estándar de la casa de barrio cerrado: para eso priorizamos la sensación espacial y el contacto con el exterior incluso estando adentro”, dicen los arquitectos Nicolás Lo Nostro y Melisa Gazdik, de Estudio Simbiosis. El concepto tiene su mejor ejemplo en este proyecto al lado de la Reserva Natural del Pilar: un hogar concebido en función de su orientación y asoleamiento, articulado a partir de tres patios con vegetación que atraviesan la cubierta y permiten que todos los espacios respiren y tengan ventilaciones cruzadas.La imagen aérea muestra la distribución de los tres patios y la terraza de 128m2, donde conviven especies nativas con una huerta que colabora en la provisión de verduras. Luis Barandiarán“La propiedad busca la fusión entre arquitectura y paisaje, con un gran parque que se eleva para devolver la flora autóctona y atraer especies en pos de reconstruir el ecosistema de praderas y humedales dañados”, dicen desde el Estudio. Para sellar esa identidad, la llamaron La Casa de las Aves.De Raíz Paisajismo diseñó los espacios exteriores. Luis BarandiaránConcebido para una de las socias del Estudio Simbiosis, el proyecto materializa su filosofía. “Nos dimos el lujo de tomar ciertas resoluciones que rara vez podríamos implementar para un cliente particular”.Camino de entrada de cemento alisado (Edfan) y revestimiento de lapacho macizo. El muro de hormigón encierra el patio de la cocina, que veremos a continuación.Luis BarandiaránAbrazado por un muro de hormigón, el patio de la fachada protege la cocina de las miradas desde la calle y anticipa la premisa de este proyecto con tres pulmones verdes que aseguran ventilaciones cruzadas y máximo contacto con el paisaje. La cocina tiene una gran abertura de lapacho con herrajes de PVC (Aberturas Vic Mar). Atención al detalle: el muro de hormigón del patio delantero “sigue” en el lateral de la mesada.Luis BarandiaránEste hogar de alimentación vegana pudo prescindir de un extractor, lo que dejó despejado el ventanal.Amoblamiento enchapado en petiribí con mesada en mármol ‘Gris Emperador’ de De Stefano, ejecutada por Venato Mármoles. Grifería ‘Epuyén’ negra (FV). Spots embutidos y lámparas colgantes (todo de DA Iluminación). Piso de cemento alisado (Edfan).Luis BarandiaránActuando como divisor, la biblioteca mantiene oculto el tramo de la cocina donde se encuentran los grandes y pequeños electrodomésticos. En línea con ella está la isla, que se convirtió en un centro espontáneo de encuentros.Mesa ratona con tapa de mármol de Carrara y sofás (todo de Milanese Sofá & Deco). Dúo de sillas con apoyabrazos (Navarro Hábitat). Cortinas (Patricia López). Luis BarandiaránPOV“Esta casa de una sola planta no perdió metros en circulaciones interiores, ya que son las áreas verdes las que van separando los ambientes. “La pensamos como un gran departamento, pero en las afueras, sin escaleras y en relación con la naturaleza”.En el patio central, la escultórica escalera hecha con planchuelas de hierro en voladizo.Luis BarandiaránLa vista del living desde la escalera externa que lleva a la terraza demuestra que la magia también se produce de afuera hacia adentro.El trayecto a la terraza está rodeado de alocasias, hiedras y helechosLuis BarandiaránEl programa dejó previstas las instalaciones para una posible ampliación en altura.Luis BarandiaránUna circulación que sube desde la galería hasta este sector de la terraza invita a cerrar los asados al atardecer, mirando el lago y la reserva ecológica.Lujo de toiletteEl ventanal del toilette da al cantero de la entrada, siempre repleto de plantas: un doble efecto de intimidad y contacto con la naturaleza que el dueño de casa quería disfrutar.Luis BarandiaránCon un concepto volcado a la naturaleza, aquí el mayor valor es intangible. “Que todo se sienta tan abierto en tan pocos metros genera un bienestar imposible de dimensionar si no lo vivís”, describen los arquitectos.Otra toma del patio del frente hacia el toilette, con especial atención al revestimiento en madera.Luis BarandiaránGalería y piletaEl muro lateral continúa en la galería para armar el sector de parrilla y pileta. Es tanto fachada interior como exterior y quedan ambas caras a la vista para poner de manifiesto la naturalidad del material.En la galería, parrilla (Estudio Simbiosis) y barra (Familia Echaide) con banquetas (Navarro Hábitat). Luis BarandiaránLa pileta con desborde infinito revestida en laja San Luis oscura (Santino Piedras) colabora con la sensación de que la losa flota sobre el parque.La zona del living exterior se equipó con sillones de petiribí macizo (Aires del Norte). Luis BarandiaránLa propiedad está totalmente orientada al norte para capturar la vista al lago y la mayor claridad posible.Luis BarandiaránSuite principalPor material y dimensiones, las puertas que conducen al baño y al vestidor de la suite quedan mimetizadas dentro de la caja revestida en lapacho macizo.El paquete de la suite incluye un volumen de lapacho macizo que da paso al baño y al vestidor. Luis BarandiaránPara priorizar que los ambientes principales den hacia el norte (por donde entra la mejor luz y el espejo de agua), los baños tienen orientación sur. Estos ventanales los jerarquizan con luz y vistas al patio de la fachada sin que pierdan privacidad.Baño con amoblamiento enchapado en petiribí y bacha armada en mármol ‘Gris Emperador’ (Venato Mármoles), el mismo que se usó en la cocina. Grifería ‘Epuyén’ (FV). Espejos montados en una estructura de hierro colgada de la losa estructural por delante del ventanal que da al patio.Luis Barandiarán
Con patios y techos verdes, esta compacta casa en Pilar logró una espacialidad extraordinaria
La vivienda proyectada por el Estudio Simbiosis se asimila al entorno mediante tramos revestidos en madera, patios y techos vivos






