La provincia de Córdoba tiene el primer juez electoral elegido por el Consejo de la Magistratura, que sucederá a Marta Vidal. Guillermo Arias encabezó el orden de mérito del concurso que finalizó la semana pasada, no exento de polémicas instaladas desde varios sectores de la oposición.

Por un decreto provincial, el gobernador se autolimita y propone al postulante mejor ranqueado en el orden de mérito elaborado por el Consejo en todos los concursos para jueces, fiscales, camaristas y defensores públicos. No hay suspenso en la decisión.

El orden de mérito con Arias a la cabeza echó por tierra la teoría del senador nacional Luis Juez sobre las chances reales del juez de San Francisco, Carlos Ignacio Viramonte. En realidad, Guillermo Arias —quien pronto dejará su despacho como secretario legislativo— fue el nombre que sonó desde el mismo momento en que el Consejo de la Magistratura convocó el concurso. Un tapado con chances reales.

¿Por qué Luis Juez cuestionó las posibilidades de Viramonte y no de Arias? Solo él lo sabe. Pero en la rosca política la predicción de un “caballo del comisario” puede hacer naufragar sus posibilidades de llegar a buen puerto. En el examen escrito, Viramonte sobresalió por sobre el resto. Sacó 36 puntos en el examen y 11,40 en los antecedentes. Sin embargo, el escaso porcentaje que le asignaron los consejeros en la entrevista personal, lo bajó al quinto lugar. “Lo tiraron como caballo de Troya”, interpretó una fuente consultada por Perfil CÓRDOBA.