Hay fechas que en el calendario deportivo quedan grabadas a fuego por la gloria: títulos inolvidables, finales del mundo y marcas históricas. Sin embargo, en el mapa emocional de Lionel Messi, el almanaque guarda una coincidencia trágica y sombría que une, en un mismo día, los dos golpes más profundos e imborrables de su vida personal y profesional: el 8 de agosto.

Este sábado 8 de agosto de 2026, el mundo del fútbol, en especial el del propio Leo, se paró por completo. Salió a luz la dolorosa noticia del fallecimiento de Jorge Messi a sus 68 años en la ciudad de Rosario, tras atravesar una enfermedad prolongada y permanecer internado en un sanatorio local.

Lionel Messi

Representante, pilar incondicional, sostén en las noches más oscuras y compañero de ruta desde los primeros pasos en Newell’s y Grandoli, Jorge partió dejando un vacío imposible de llenar en la intimidad de su familia, pero en particular en el capitán argentino.

Pero el destino, caprichoso y despiadado, guardaba en el archivo un paralelismo desgarrador. Un día como hoy, pero exactamente cinco años atrás, Lionel Messi vivió la jornada más amarga de toda su carrera deportiva, con su propio padre como protagonista del trasfondo.