Sal Emergui Jerusal�nActualizado S�bado,

agosto

17:36Caf� Basimt� ("En el callej�n", en hebreo) es el s�mbolo de la renovada batalla del Shabat en Jerusal�n. Si en algo coinciden los que hacen cola para entrar en el local y los que gritan para cerrarlo exclamando como recordatorio "Shabes, Shabes" ("Shabat" en yiddish) es que se trata de algo m�s que un caf�.Aunque no se trata del �nico establecimiento abierto en el centro de Jerusal�n durante la sagrada jornada de descanso en el juda�smo, Caf� Basimt� se ha convertido cada s�bado en el blanco de las protestas de decenas de ultraortodoxos (jaredim) que a veces desembocan en altercados con los polic�as. Hoy, por sexta semana consecutiva, no ha sido una excepci�n, pero la tensi�n ha sido menor que hace una semana."Cuando abrimos a principios de junio, yo esperaba quiz� que vendr�a alguien del Ayuntamiento o de sectores m�s religiosos pidi�ndonos cerrar, pero no pens� que tendr�amos aqu� manifestaciones y violencia. Ni, por supuesto, que nos convertir�amos en un asunto a nivel nacional y ahora, hablo contigo, tambi�n internacional", dice el propietario de la cafeter�a, Yoel Ben David.El israel� hace una pausa en su ajetreada jornada para atender a EL MUNDO mientras sus empleados siguen trabajando sin pausa ante la ordenada y militante avalancha de clientes. Le pedimos una respuesta a los que se oponen a la apertura de su local en Shabat alegando que es una zona con muchos residentes religiosos y ultraortodoxos. "Aqu� hay una variada mezcla de poblaciones. Hay de todo. No creo que estemos poniendo el dedo en su ojo como dicen", contesta y a�ade: "Yo s�lo quer�a abrir una peque�a cafeter�a sin todo este revuelo".El due�o de Caf� Basimt�, Yoel Ben David.SAL EMERGUISin menospreciar la calidad de su capuchino, Ben David admite que el gran n�mero de ciudadanos que llegan cada s�bado es una reacci�n a las protestas contrarias de determinados sectores ultraortodoxos. "Estoy muy agradecido de que vengan tantas personas para apoyarnos a nosotros y a la idea de que en Jerusal�n puede haber establecimientos abiertos y cerrados en Shabat", comenta.Decenas de israel�es llegados de diferentes puntos de la ciudad y del pa�s esperan en la cola con una paciencia muy rara en estas tierras. No buscan saborear el caf�, sino reivindicar su forma de vida y su visi�n de c�mo debe ser Jerusal�n e Israel."Es importante venir y defender los derechos de los habitantes. Esta cafeter�a est� abierta de forma legal y la gente quiere salir y poder tomar algo el s�bado. No hay ning�n motivo por el que debamos permitir que una minor�a violenta y vociferante lo evite", afirma Laura Wharton. Esta representante de Meretz (izquierda) en el consejo municipal indica que cerca de un centenar de establecimientos (cafeter�as, restaurantes, etc.) est�n abiertos en toda la ciudad durante Shabat. Entonces, �por qu� Caf� Basimt� provoca tanta oposici�n? "Los ultraortodoxos protestaron porque est� relativamente cerca de ellos", responde. Y confirma que el alcalde, Moshe Le�n, "apoy� a la cafeter�a, ya que es legal, y conden� la violencia de los que intentaron romper cosas".Jerusal�n cuenta con m�s de un mill�n de habitantes. "Hay un tercio ultraortodoxo, otro tercio religioso no ultraortodoxo y un tercio laico, con ventaja de los primeros", se�ala en una ciudad en la que el 60% son jud�os (los jared�m son la mitad) y el 40% palestinos (97% musulmanes)."Hay diferencia entre que una persona profane el Shabaten privado y que lo haga p�blicamente ante los dem�s", coment� esta semana un l�der ultraortodoxo al diario Haaretz. "[El propietario] tiene derecho a abrir en Shabat y nosotros tenemos derecho a manifestarnos en contra. Hay suficientes barrios laicos en la ciudad, que abran all�", a�adi�."Es una provocaci�n abrir en Shabat en esta zona de Jerusal�n", nos dice un joven jared� mientras otro se�ala como motivo adicional de la protesta su denuncia de que el propietario de la cafeter�a es "misionero cristiano que busca convertir a los jud�os". "Yo soy jud�o mesi�nico que cree en el Tanaj y en el Nuevo Testamento, pero la inmensa mayor�a que viene a protestar s�lo grita 'Shabes'", asegura Ben David."A nivel personal, es muy importante que en Jerusal�n sigan habiendo lugares abiertos enShabat para que personas como yo podamos salir de casa y disfrutar, como, por ejemplo, de un caf�", asegura Doron Lifshpiz mientras espera su turno. "Hemos venido para apoyarlos. El asunto de la coacci�n adquiere aqu� un tono violento que no tiene cabida en nuestro pa�s. No hay motivo para que alguien no pueda llevar su vida y sus negocios como crea conveniente", sostiene su amigo Nimrod Ashkenazi. "En esta zona hace muchos a�os hab�a cines. Algo como esto no pasar�a en nuestra �poca de ni�os en Jerusal�n. Por desgracia, hay una regresi�n", admite. "Yo soy optimista sobre Jerusal�n y el pa�s", a�ade. De sus palabras se desprende su anhelo de un cambio a nivel general tras los comicios previstos en octubre.Con la cita electoral cada vez m�s cerca, esta cafeter�a situada cerca del emblem�tico mercado de Majane Yehuda se ha convertido tambi�n en plataforma de mensajes. Dirigentes de los partidos en la oposici�n e identificados sobre todo con la lucha contra los intentos de coacci�n religiosa suelen acudir a la cafeter�a cada s�bado. Hoy lo hizo Yair Gol�n, l�der del movimiento que uni� al Partido Laborista y el izquierdista Meretz. "Lo que vemos hoy aqu� es una demostraci�n democr�tica y liberal de personas que decidieron dejar de ceder y luchar por nuestra capacidad de tener vidas libres en nuestro pa�s", declar� Gol�n acompa�ado por activistas de su formaci�n Democratim."No ceder� porque vinieron de forma intimidatoria. Si les dejo tener �xito, ser�a como alentarlos. Mi lema es vive y deja vivir", concluye el due�o de la cafeter�a sobre la que se ha reactivado la lucha por elShabat y la identidad en Jerusal�n.