0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialEl retorno fugaz del expresident Carles Puigdemont a Catalunya, hace justo dos años, con motivo de la investidura del president Salvador Illa ha propiciado un nuevo choque entre Junts per Catalunya y Esquerra Republicana. Tanto el secretario general de Junts, Jordi Turull, como el expresident han reivindicado hoy aquella acción, mientras que el portavoz de los republicanos en Madrid, Gabriel Rufián, les ha acusado de hacer hecho “el ridículo”, de “frivolidad” y de “jugar con la policía nacional de Catalana”. Rufián, que mantiene mala relación con JxCat desde hace muchos años, ha tirado de una de las críticas internas y anónimas dentro de Junts a lo que sucedió aquel día. Aunque todo el mundo valoró la audacia de aquel gesto, hubo quien lamentó que con ello se pusiera en entredicho a los Mossos d'Esquadra, que son uno de los máximos exponentes del autogobierno catalán. Turull ha replicado al dirigente republicano recriminándole que diga eso “tanto tiempo después de los 18 meses, después de las 155 monedas de plata, de las campañas de la estructura B [de ERC] y defendiendo más al PSOE de todo que a cualquier independentista catalán”. “Siempre dispuesto y dedicándote a minar la unidad independentista”, le ha reprochado Turull. “Hazte un favor y no hables de frivolidad porque ya ha quedado claro que el tuyo es un camino de un ego solitario muy alejado de lo que necesita Catalunya”, ha rematado el dirigente posconvergente. Hace unos días, con motivo de la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que avalaba la ley de Amnistía, el abogado de Puigdemont, Gonzalo Boye, también aprovechó para mandar algún que otro recado al diputado republicano al final de la rueda de prensa: “Legislar no es ser gracioso en Twitter”, le dedicó. Fue a raíz de las críticas que hubo a los posconvergentes en enero del 2024 cuando tumbaron el primer redactado del olvido penal al considerar que no abarcaba a todos los encausados por el procés. Este sábado, coincidiendo con el segundo aniversario de su aparición en Catalunya, Puigdemont ha compartido una imagen de aquella jornada preparando su intervención, justo antes de acudir al acto que se había convocado en Arc de Triomf. El líder de Junts ha remarcado que su intención era entrar en el Parlament y ha apuntado que no lo pudo hacer por el dispositivo de seguridad de los Mossos. “Era importante aparecer en persona para poner en evidencia lo que, dos años después, aún es más escandaloso: la actitud de rebeldía del Tribunal Supremo español que se negaba y aún se niega a aplicar la amnistía pese al aval del Tribunal Constitucional y del TJUE”, ha afirmado Puigdemont en sus redes sociales. Turull, por su parte, ha destacado en la red social X que aquel 8 de agosto se pusieron en evidencia “las debilidades del Estado” y ha remarcado que fue “un honor haber vivido con él y a su lado aquellos días de agosto tan trepidantes a pesar de tantos riesgos”.Redactor de La Vanguardia y colaborador de la revista cultural El Ciervo. Cubre la actualidad política catalana desde 2017
Junts y Esquerra se enzarzan dos años después del regreso fugaz de Puigdemont a Barcelona
Los posconvergentes se congratulan por aquella maniobra, mientras que el líder de ERC en Madrid, Gabriel Rufián, les reprocha que “jugarán” con la policía de la Generalitat y les acusa de hacer el ridículo









