El segundo aniversario de la fuga de Carles Puigdemont justo antes de la investidura de Salvador Illa y frente a centenares de mossos d'esquadra y c�maras coincide con novedades en el plano judicial en dos terrenos: la juez, tras una orden de la Audiencia de Barcelona, proces� a los tres agentes investigados por ayudarlo en su huida, mientras que el l�der de Junts contin�a en Waterloo y especula con su regreso a la espera de lo que acabe ocurriendo con la amnist�a tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la Uni�n Europea (TJUE) conocida este julio.En cuanto a la situaci�n de Puigdemont, este 8-A llega en plena resaca tras el fallo del TJUE, que concluy� que la Ley de Amnist�a no es contraria al derecho comunitario ni vulnera la directiva antiterrorista o los intereses financieros de la Uni�n. Sin embargo, esta decisi�n no es por s� misma suficiente para librar al l�der de Junts de responsabilidades penales, que debe esperar al Supremo -el que se neg� a amnistiar la malversaci�n- y al Constitucional.El ex presidente fugado recurri� al TC, y la Corte de Garant�as no abordar� el caso antes del 22 de septiembre. Por su parte, el Supremo mantiene la orden de detenci�n en vigor si pisa suelo nacional y es el �rgano competente para interpretar la Ley y tener la �ltima palabra en su caso. Dos calendarios judiciales determinantes pese a las especulaciones sobre una hipot�tica fecha para el retorno del ex presidente.Y es que esta partida tambi�n se juega en el �mbito pol�tico: Junts y Puigdemont siguen aguardando y planeando su vuelta -siempre tras el verano, eso s�, y sin fecha concreta dados los tempos judiciales- en un momento cr�tico para el partido, con el avance de Alian�a Catalana y S�lvia Orriols y un sorpasso que ya vaticinan varias encuestas. Tambi�n coincide con sus nueve a�os huido en Waterloo y la p�rdida de foco tras las elecciones catalanas. Adem�s, la resoluci�n de su caso a nivel judicial puede darse a las puertas de un �ltimo trimestre de car�cter preelectoral y ante un 2027 de alto voltaje, con la inc�gnita de las generales y las municipales fijadas para finales de mayo.De hecho y conscientes de su situaci�n actual, desde la formaci�n independentista ya han empezado a agitar la carta de Puigdemont y quieren que su figura sirva de revulsivo ante el nuevo ciclo electoral que se avecina. Es decir, no solo quieren lograr que vuelva a pisar Catalu�a sin ser detenido ni encarcelado, sino que buscan dar proyecci�n al regreso -con actos en todo el territorio o una fecha simb�lica- que sirva tambi�n para frenar la sangr�a de votos hacia Alian�a.Por su parte, los tres mossos imputados por la fuga de la que ahora se cumplen dos a�os est�n a un paso de juicio. La titular del juzgado de instrucci�n n�mero 24 de Barcelona, Mar�a Antonia Coscollola, ha procesado a los agentes y ha dado traslado a las partes para que formulen sus escritos de acusaci�n solicitando la apertura de juicio oral (Hazte O�r o Vox) o bien el archivo de la causa (la defensa de los tres agentes imputados liderada por Gonzalo Boye, que ha presentado el recurso y pide su archivo). Tambi�n falta por saber la posici�n de la Fiscal�a, ya con la vista puesta a inicios de septiembre.�Tras la fase de investigaci�n y hoy por hoy, se ha podido constatar indiciariamente que los tres agentes de los Mossos investigados en fecha de 8 de agosto de 2024 y en la ciudad de Barcelona, realizaron actos conjunta y coordinadamente para evitar la detenci�n y posibilitar la fuga del Sr. Carles Puigdemont Casamaj�, existiendo y estando en vigor contra �l una orden de detenci�n dictada por el Tribunal Supremo�, concluy� la magistrada haciendo referencia a la orden dictada por la Audiencia.�Podr�an haber asumido cada uno de ellos [en referencia a los tres polic�as imputados] una tarea propia y complementaria, dentro del conjunto de las actuaciones�, apunta la juez instructora tras citar los v�deos y fotograf�as aportados en la causa por la divisi�n de asuntos internos de los Mossos, que indag� sobre el papel de los polic�as ese d�a, ninguno de ellos en activo. Son Xavier Manso (vacaciones), Javier Rodrigo Ni�erola (de baja) y David Goicoechea (de permiso por asuntos personales), una circunstancia a la que tambi�n se remite la Audiencia. �Es tambi�n llamativo que los tres investigados se hallaran de vacaciones o permiso ese d�a�, sostuvo en el auto de principios de julio.�Con posterioridad, puede verse de nuevo a los tres agentes, acompa�ando al Sr. Puigdemont, d�ndole protecci�n, ocult�ndole y realizando actuaciones que pudieron contribuir eficazmente al fin perseguido, y requerir un concierto y preparaci�n previa, teniendo en cuenta que se hallan instruidos en t�cnicas propias de escolta y protecci�n de personalidades�, describe la magistrada tras el an�lisis de los v�deos e im�genes adjuntadas.Por ello y citando el auto de la Audiencia de Barcelona que ordenaba reabrir la causa tras su archivo provisional, �concurren indicios suficientes para poder afirmar que exist�a un v�nculo entre los investigados encaminado a conseguir la huida� de Puigdemont �a pesar de la orden de detenci�n vigente en contra del mismo dictada por el Tribunal Supremo�. �Con este fin cada uno de ellos habr�a asumido una tarea propia y complementaria, actuando de manera concertada, para evitar que el Sr. Puigdemont fuera detenido y posibilitar su huida posterior�, zanja.El tribunal de la Audiencia entendi� que los hechos atribuidos a los mossos investigados podr�an constituir un delito recogido en el art�culo 408 del C�digo Penal, castigado con una pena de inhabilitaci�n especial para empleo o cargo p�blico de 6 meses a 2 a�os, por dejar "intencionadamente" de perseguir un delito.Uno de ellos, Ni�erola, era el due�o del Honda en el que huy� Puigdemont. Y la conductora, B�rbara Vidal, la amiga de �ste y la mujer en silla de ruedas cuyo veh�culo recogi� a Puigdemont para emprender la fuga.Puigdemont desapareci� en ocho minutos: a las 9:04 termin� el discurso en lo alto del escenario y se anunci� por megafon�a el supuesto pasillo para que se dirigiera al Parlament, y a las 9:12 el �nico agente que presenci� la huida inform� al grupo regional de seguridad ciudadana que localizara un veh�culo Peugeot (se equivoc� de modelo, ya que era un Honda). En ese intervalo de tiempo, Puigdemont baj� del escenario, entr� en una carpa tapada por unas lonas negras que imped�an ver su interior, sali� a trav�s de unas vallas abiertas y escoltado por tres columnas de personas con gorros de paja y entr� en el veh�culo que hab�a estacionado tras subir del parking subterr�neo.