El Gustavo Petro que salió de la Casa de Nariño el 7 de agosto de 2026 es diferente al que entró hace cuatro años. Perdió a sus grandes aliados, los escándalos de corrupción opacaron sus resultados, las promesas de cambio quedaron en el aire y el desgaste de su camino se percibió hasta en el tono de voz cuando se despidió de los colombianos: “Espero que nos recuerden. Hasta siempre”.El expresidente pasó sus últimas horas ondeando las banderas de una teoría que ni es creíble en su propio movimiento de izquierda: “Un fraude en las elecciones”. Una versión que destapó frente a la opinión pública sin presentar pruebas para tratar de desacreditar el triunfo de Abelardo De La Espriella sobre Iván Cepeda, su amigo de batallas que ahora intentará defender su legado en el Senado y en las calles.La despedida de Gustavo Petro y su gabinete en la Plaza de Armas, en Bogotá.
La solitaria despedida de Gustavo Petro: así fueron las últimas horas del primer presidente de izquierda de Colombia
Gustavo Petro terminó su gobierno en solitario. Sus grandes aliados lo abandonaron y su militancia está descontenta por los escándalos de corrupción que rodean a su círculo cercano.











