Madrid (EFE).- La inflación por la guerra de Irán y el alza de tipos del Banco Central Europeo (BCE) han disparado la rentabilidad de la deuda y ha llevado al pequeño ahorrador a volver a invertir en letras, con una demanda que alcanza los 15.000 millones en los últimos seis meses.

Desde el inicio de la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz el 28 de febrero, el petróleo ha llegado a subir más del 40 % y la inflación en Europa escaló por encima del 3 %, lo que llevó al BCE a subir en junio los tipos por primera vez en casi tres años.

En julio decidió mantenerlos sin cambios, pero el mercado vaticina que llevará a cabo más incrementos hasta finales de año.

Estas expectativas han provocado un alza de la rentabilidad de la deuda soberana en el mercado secundario, y el rendimiento ofrecido por las letras del Tesoro se ha disparado.

En la última subasta, la rentabilidad de las letras españolas a seis meses escaló al 2,512 %, máximos desde enero de 2025, y las de doce meses, al 2,679 %, su nivel más alto desde septiembre de 2024.