Eduard Garzón es uno de los 12 miembros de los Comités de Defensa de la República (CDR) encausados por la Audiencia Nacional en la Operación Judas. El tribunal español les acusa de terrorismo y le pide hasta 27 años de cárcel, pese a la debilidad de las pruebas aportadas para sostener la acusación.PublicidadEl activista habla con Públic tras la reciente resolución del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que avaló la ley de amnistía tanto en las cuestiones referentes a la malversación como en las de terrorismo. La decisión abre la puerta a que la Audiencia aplique próximamente la amnistía a los encausados de la Operación Judas.¿Cómo valora la decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) que avala la amnistía?Fue lo que esperábamos. Teníamos el convencimiento de que la ley de amnistía, cuando saliera del entorno de los jueces españoles, sería reconocida. Sin embargo, no podemos estar del todo tranquilos porque tenemos que esperar la nulidad de esta causa a la respuesta de los tribunales de España. Todavía tenemos desazón y no podemos cantar victoria.¿De qué se le acusa exactamente y qué pruebas se tiene de la acusación?Estamos hablando de una causa inventada. Un proceso judicial que detrás tiene una intención política, en este caso, mermar el movimiento independentista. A mí me acusan de financiación de terrorismo, porque encontraron la contabilidad de una venta de camisetas con una cantidad tan elevada de dinero como 600 euros. Por eso me piden 27 años de cárcel. Seis personas estuvimos en la cárcel durante tres meses. Un juez de vigilancia penitenciaria de Madrid reclamó a la Guardia Civil, desde la primera semana de nuestro ingreso, los informes del encuentro de los explosivos y armas que en un momento dado se estaban investigando, entre comillas, en la Audiencia Nacional, y que se estaban filtrando día sí día también. Tres meses más tarde, la propia Guardia Civil dijo que no habían encontrado nada, ni armas, ni explosivos. El juez nos permitió salir de la cárcel, pero la causa siguió adelante.​​Si esta causa es finalmente aceptada, el verdadero problema será que se demostrará que el Estado español no tiene unas estructuras democráticas. No sería justicia, sino un castigo por tener unas ideas políticas.La Audiencia Nacional no tiene que esperar ni estudiar nada más, debe pronunciarse y archivar la causa. Para hacer esto no hay que esperar dos mesesCon la respuesta del TJUE, ¿por qué todavía no se les aplica la amnistía?Lo normal sería que se hubieran pronunciado rápidamente, antes de que hubiera acabado julio, porque ahora en agosto seguro que no lo harán. El juez de la Audiencia Nacional, Félix Alonso Guevara, aceptó la interpelación de la defensa y de la Fiscalía del Estado de estudiar la petición de amnistía, y nos quitó las medidas cautelares. Pero consideraba que tenía dudas que envió al TJUE. Las dudas que tenía eran sobre si se debía amnistiar casos de terrorismo. Una vez el Tribunal de Justicia de la Unión Europea se ha pronunciado a favor de la amnistía, al estudiar las cuestiones que le ha enviado la Audiencia Nacional, la duda queda respondida. Por lo tanto, ahora no debe esperar ni estudiar nada más, se debe pronunciar al respecto y archivar la causa, y para hacer esto no hay que esperar dos meses.​​Sin embargo, nuestra opinión es que el juez no es que tuviera dudas, sino que no quería aceptar la misma ley de amnistía. Nuestra opinión es que quiso retrasar el archivo de la causa para añadir más represión aún, enviándola a Europa. Estirar esta causa lo máximo posible porque saben que, verdaderamente, alargar el tiempo nos hace daño. Esta represión nos ha hecho daño. Ya estamos hablando de dos años desde que se votó esta ley de amnistía en el Congreso y casi siete años desde que nos abrieron la causa.PublicidadEsta acusación nos ha roto la vida¿Qué consecuencias ha tenido esta acusación en sus vidas?A todas las compañeras de la causa nos han cambiado la vida. Teníamos una vida ya hecha y estructurada y eso nos ha roto. Yo he tenido la suerte de que no he tenido problemas económicos ni me ha impactado en el trabajo, pero a otras compañeras sí que las han despedido. Algunas fueron desahuciadas de sus casas porque estaban en paro y no podían hacer frente a la situación. También hay un compañero que sufrió graves problemas de salud. Tuvo un ictus y no puede hablar ni hacer nada. Es duro. Por eso, aunque ahora parece que finalmente el proceso judicial en la Audiencia Nacional puede acabar, no mostramos una cierta alegría. Porque aún tenemos encima este sufrimiento y desazón, y este recuerdo de días que fueron muy duros.​​Hablo un poco en nombre de todas las encausadas si digo que estamos muy cansadas. Con la amnistía lo que sucede es que, de acuerdo, no saldrá adelante judicialmente esta causa, que, por otra parte, es una mentira, pero tampoco se arreglará ni se indemnizará todo el daño que nos han hecho. Lo que ha pasado se olvidará y ya está. Es complicado explicar por qué no estamos contentos.La Guardia Civil sabía que no entraba en domicilios de terroristas. El día que me detuvieron, las televisiones llegaron antes que los agentes. ¿En qué causa peligrosa se permite esto?La detención originó una denuncia a la Guardia Civil, por su parte, de malos tratos. ¿Qué pasó?La Guardia Civil sabía perfectamente que no entraba en domicilios de terroristas o de personas peligrosas. En mi caso, el día que me vinieron a detener, las cámaras de televisión llegaron antes que la Guardia Civil. ¿Qué causa es tan peligrosa para que la televisión llegue antes que los agentes? Lo filtraron. La intención de la Guardia Civil era su difusión, con el objetivo de atemorizar a la sociedad catalana que estaba plenamente movilizada.Durante el traslado nos preguntábamos si sabíamos lo que la Guardia Civil hacía en Intxaurrondo. Nos hicieron bajar del coche e ir a un descampado. Decían: "Ve, a ver qué puede pasar". En las imágenes que la Guardia Civil difundió de las detenciones y para justificar la causa de terrorismo se veía a agentes removiendo una olla con una bolsa que parecía que era una especie de polvo peligroso. Aquello era serrín. Tras el registro, aquella bolsa de supuestos explosivos que mostraron en vídeo la dejaron allí. Esta operación tenía el objetivo de provocar miedo apenas una semana antes de que saliera a la luz la sentencia del procés.PublicidadMuchos de nosotros hemos pensado muchos días que todo esto no ha valido la penaEl escenario político ha cambiado mucho desde el 2017 a 2019. Los partidos independentistas han virado de un escenario rupturista a uno más pragmático. ¿Cómo lo valora?Uno de los efectos que tiene la represión es que puede ser de largo plazo. Entonces desmoviliza a la gente. Si además el movimiento político independentista llega a acuerdos que no son del todo adecuados, tenemos la situación que tenemos. Muchos de nosotros hemos pensado, muchos días, que todo esto no ha valido la pena. Nosotros no nos movilizamos, junto con miles y miles de personas en este país, para que ahora, por ejemplo, se llegue a un acuerdo por un tren orbital, o por Cercanías... ¿Qué ha sido de la famosa mesa de diálogo del conflicto político? ¿Se está hablando verdaderamente del problema político que tiene Catalunya y que, de ninguna manera se ha resuelto? Lo que se intenta es que no se hable de ello.Si la amnistía salva todos los escollos judiciales y se aplica, ¿en qué situación cree que quedará el conflicto político?Cuando tengamos a todos los políticos en casa y si conseguimos política y socialmente encontrar otro entendimiento de unidad o fortaleza, que no sé si esto pasará o cuándo pasará, yo pienso que se volverá a hablar del tema. Pero mientras no haya una voluntad política de unidad no se podrá tener otra vez esta llama social para volver a movilizarnos como lo hicimos en aquel momento.