Quizás el dato más relevante de la última semana no sea qué artículos quedaron dentro o fuera de una ley, sino la fotografía política que dejó la negociación. El Gobierno se enfrentó a la frágilidad de la mayoría que había logrado enlazar y que los gobernadores ya no actúan únicamente como socios legislativos, sino también como un factor de contención frente a las iniciativas que mejor expresan la identidad política del mileísmo y su batalla cultural. En ese equilibrio de poder volvió a asomar la figura de Sergio Massa, quién se empezó AN mencionar tras la sesión en los pasillos del Congreso y en las redes sociales, pese a su prolongado silencio público. Sin ocupar cargos públicos y manteniendo un bajo perfil desde las elecciones de 2023, el líder del Frente Renovador y ex candidato presidencial, reapareció en la conversación política a partir de versiones que le atribuyen un rol decisivo en las negociaciones que terminaron por frustrar los capítulos más controvertidos de la iniciativa. La propia senadora del kirchnerismo, Juliana Di Tullio, alimentó esa interpretación con un enigmático mensaje en X. "El pueblo argentino logró lo impoSible: que este gobierno enTreguista tenga que bajar dos capítulos claves del proyecto de inviolabilidad. La ley de tierras y la ley de Manejo del fuego siguen vigentes", escribió. Las mayúsculas de las palabras "impoSible", "enTreguista" y "Manejo" formaban las iniciales de Sergio Tomás Massa, un guiño que rápidamente comenzó a circular entre dirigentes del peronismo.