Nicaragua, la tierra de lagos y volcanes, vive hoy sumida en el miedo bajo la autocracia matrimonial de Daniel Ortega y Rosario Murillo. El país, que una vez luchó por liberarse de la opresión, enfrenta ahora un régimen que utiliza la violencia, la persecución de sus antiguos aliados y el desmantelamiento de las instituciones para perpetuarse en el poder absoluto.La información recogida por DW Español, menciona que la dictadura convirtió al país en el único Estado soberano con dos presidentes, persiguió a antiguos aliados sandinistas y cerró el sistema político con exilios, encarcelamientos y retiro de nacionalidad a disidentes.PUBLICIDADEn el último tramo de ese proceso, la pareja presidencial extendió su control sobre el territorio y los recursos. En octubre de 2025 entregó 62 mil hectáreas adicionales a la empresa china Thomas Metal, que ya operaba casi 200 mil hectáreas para extracción minera, mientras ocho firmas chinas recibieron concesiones sobre más de 565 mil hectáreas en el Pacífico Norte y el Caribe, según la publicación nicaragüense Confidencial Digital.La escritora Gioconda Belli, exmilitante sandinista y luego perseguida por el régimen, describió el alcance de la represión en términos personales y legales: “Nos han mandado al exilio, nos han quitado la nacionalidad, nos han confiscado todo, nuestras casas, hasta la pensión de jubilación”. PUBLICIDADAñadió que en el país hay “detenciones ilegales, sin ninguna presencia de la ley, sin debido proceso”.Daniel Ortega y Rosario Murillo, mandatarios de Nicaragua. (Infobae Centroamérica/Cortesía Canal 6 Nicaragua)Para entender el recorrido de Ortega, el punto de partida que reconstruye el medio está en el terremoto de Managua del 24 de diciembre de 1972. El sismo, de 6.2 en la escala de Richter, destruyó el centro de la capital: el 75 % de las viviendas y edificios de esa zona se derrumbó, los incendios se prolongaron hasta el 6 de enero de 1973 y se habló de más de 10 mil muertos y casi 20 mil heridos.La devastación quedó bajo una dictadura iniciada en 1937, cuando Anastasio Somoza García formalizó su toma del poder tras un golpe de Estado. Después gobernaron sus hijos, Luis Somoza Debayle y luego Anastasio Somoza Debayle, que asumió el control del reparto de la ayuda tras el terremoto.PUBLICIDADCuando el Frente Sandinista de Liberación Nacional llegó al poder en 1979, impulsó un programa de transformación social inmediato. Entre sus iniciativas más recordadas estuvieron la campaña de alfabetización, que llevó a jóvenes de zonas urbanas al campo para enseñar a leer y escribir, y las campañas de vacunación que, según el reporte, mejoraron las condiciones sanitarias y redujeron la distancia entre el mundo urbano y el rural.Ese ciclo derivó luego en una negociación de paz y en elecciones libres en 1990. Contra las expectativas sandinistas, Violeta Barrios de Chamorro ganó con 54 % de los votos al frente de la Unión Nacional Opositora.PUBLICIDADEl presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, y su esposa y copresidenta Rosario Murillo en una foto de archivo. EFE/Jorge Torres