La llegada de determinados modelos de IA generativa marcar� un antes y un despu�s en la industria tecnol�gica con indudables implicaciones en materia geopol�tica y de soberan�a digital.La Inteligencia Artificial (IA) est� siendo un riesgo geopol�tico de primer nivel que est� cambiando unas reglas de juego que parec�an inamovibles desde hac�a d�cadas. Y es que su capacidad para reconfigurar el poder econ�mico y la seguridad nacional ha provocado una carrera armamentista y tecnol�gica donde la dependencia de infraestructuras extranjeras y la desinformaci�n masiva amenazan soberan�as, Estados, sociedades, empresas, econom�as, sistemas financieros y estabilidades democr�ticas de los estados.En efecto, su car�cter disruptivo supone un cambio profundo para el ser humano en sus modos, costumbres, h�bitos de vida e incluso en el modo de relacionarse. Los avances son impensables tambi�n en el mundo empresarial, donde se est� produciendo una transformaci�n en la que la empresa se va a convertir en una combinaci�n arm�nica de redes de capacidades humanas y artificiales en la que la IA no s�lo est� automatizando tareas sino cambiando la arquitectura de los puestos de trabajo.Es innegable que la IA est� llamada a cambiar el paradigma econ�mico mundial desde m�ltiples dimensiones como acelerador productivo, elevador del crecimiento y reductor de costes, con especial incidencia en el sector empresarial. Como conclu�amos en una reciente investigaci�n titulada Artificial intelligence-driven scalability and its impact on the sustainability and valuation of traditional firms, publicada en la revista Humanities and Social Sciences Communications, el impacto de la IA es positivo tanto en el valor de mercado y la escalabilidad empresarial como en la sostenibilidad financiera de las empresas.Por tanto, su utilizaci�n como arma geopol�tica tiene enormes repercusiones en amplios sectores (Defensa, seguridad, tecnolog�a, econom�a y mercados financieros, energ�a, supply chain, informaci�n, etc.), pudiendo generar graves perturbaciones e incluso imposibilitando "nuestro modo de vida cotidiana actual": desde la utilizaci�n de tarjetas de cr�dito hasta las transacciones bancarias, pasando por el uso de aplicaciones como WhatsApp, Instagram, Facebook, LinkedIn, etc.La IA se ha convertido en una herramienta, un arma desequilibrante, clave para el riesgo geopol�tico y el ejercicio del poder. De este modo, Europa, en un contexto dominado por grandes empresas tecnol�gicas estadounidenses y chinas, no parece ir ganando esta batalla, limit�ndose al uso pasivo de una IA proveniente y dise�ada desde fuera con las evidentes y graves consecuencias geopol�ticas. Por ello, Europa busca con urgencia alternativas a los gigantes tecnol�gicos estadounidenses ante la falta absoluta de propuestas europeas en materia de IA, redes sociales, servicios en nube y otros componentes vinculados a la industria digital.Recientemente, algunos analistas apuntaban la suma facilidad para EEUU de alterar la vida cotidiana de los ciudadanos m�s all� de sus fronteras mediante sus llamados "interruptores de seguridad", o kill switches, mecanismos de seguridad dise�ados para, de forma remota, detener, apagar o bloquear un sistema, software o dispositivo.Interdependencia de la UEEn un claro contexto de tensiones geopol�ticas, la Uni�n Europea presenta una evidente interdependencia en esa materia. Todo ello constituye una clara debilidad y un riesgo innegable para la seguridad nacional europea, dado que deja sus infraestructuras cr�ticas (redes el�ctricas, bancos y sistemas gubernamentales) expuestas y operando con evidente desventaja estrat�gica.Si bien la Comisi�n Europea est� acelerando sus propuestas legislativas de soberan�a digital para asegurar que ning�n Gobierno extranjero tenga acceso a un bot�n de apagado de las infraestructuras cr�ticas en Europa, y que los datos sensibles se alojen y controlen dentro del territorio europeo, el auge de la IA parece apuntar a una dependencia mayor. La capacidad de computaci�n, y el acceso a usuarios y datos sit�an a Estados Unidos en una posici�n much�simo m�s ventajosa.El avanzad�simo modelo de IA generativa Claude Mythos, de la compa��a estadounidense Anthropic, dise�ado espec�ficamente con capacidades muy avanzadas para detectar vulnerabilidades de ciberseguridad y eludir los sistemas de seguridad, es una se�al de los nuevos tiempos a los que nos enfrentamos. En efecto, Claude Mythos permite localizar miles de vulnerabilidades cr�ticas en grandes sistemas operativos y navegadores web, que han permanecido ocultas durante d�cadas. La relevancia de este modelo radica en que acaba con la din�mica en la que se basaba la ciberseguridad: los ataques se produc�an a una velocidad que se pod�a corregir. Mythos detecta ahora esas debilidades de forma autom�tica, y tambi�n permite aprovecharlas. En definitiva, es preciso incorporar la IA como un claro vector de riesgo, siendo conscientes de que, con la velocidad de progreso actual, no tardar�n mucho en proliferar modelos con capacidades similares fuera de un control "responsable", con las obvias consecuencias graves para sectores cr�ticos como Defensa, seguridad, energ�a, industria, econom�a y, por supuesto, sistemas financieros y bancos.El riesgo geopol�tico es evidente: la Inteligencia Artificial en manos equivocadas, tanto soberanas como individuales, puede provocar graves problemas de seguridad. El uso de estos modelos de IA por parte de hackers en busca de fallos sin descanso aumenta la probabilidad de filtraciones de datos y de interrupciones en servicios online b�sicos en el mundo actual, multiplicando la velocidad, escala y complejidad de los ataques cibern�ticos.En definitiva, estamos ante un nuevo escenario: la llegada de determinados modelos de IA generativa marcar� un antes y un despu�s en la industria tecnol�gica con indudables implicaciones en materia geopol�tica y de soberan�a digital. Por ello, Europa debe proteger sus sectores cr�ticos, ganando mayor autonom�a tecnol�gica, reduciendo su dependencia exterior y controlando sus infraestructuras y datos propios.Joaqu�n L�pez Pascual y Salvador Cruz Rambaud son Catedr�ticos de Econom�a Financiera y Contabilidad de la Universidad Rey Juan Carlos y de la Universidad de Almer�a