La solidaridad que los polacos mostraron con los ucranianos después de que en febrero de 2022 Rusia comenzara la invasión a gran escala de Ucrania, figura entre los episodios más conmovedores de la guerra del Kremlin. Recordando su propia y trágica historia con Rusia, fueron millones de polacos los que se movilizaron entonces para dar comida, alojamiento y apoyo a los refugiados que llegaban por la frontera huyendo del conflicto en Ucrania.

Cuatro años después, ese aluvión de solidaridad y generosidad es solo un recuerdo lejano. Los dos países se encuentran enzarzados en una amarga disputa por la historia. En medio de una violenta retórica, se han intercambiado acusaciones y Polonia ha amenazado con impedir la entrada a la Unión Europea (UE) de Ucrania mientras Kiev no reconozca su responsabilidad histórica.