Las relaciones entre Polonia y Ucrania atraviesan el peor momento desde el inicio de la invasión a gran escala rusa de Ucrania en febrero del 2022. El presidente polaco, Karol Nawrocki, quiere retirar a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, la Orden del Águila Blanca, la más alta condecoración polaca, tanto civil como militar, después de que Zelenski haya conferido a una unidad militar de élite ucraniana una distinción honorífica de nombre controvertido: Héroes del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA).La milicia ucraniana nacionalista UPA, que operó en los años treinta y cuarenta del siglo XX, simboliza para muchos ucranianos de hoy la lucha por la independencia, pero en Polonia se recuerda su vinculación con masacres de civiles polacos y judíos en las regiones de Volinia y Galitzia durante la Segunda Guerra Mundial.La reactivación de ese nombre por Volodímir Zelenski ha levantado indignación en Varsovia, y amenaza con dar al traste la relación de amistad con Kyiv apuntalada desde la agresión de Vladímir Putin al país vecino.Política polacaLa iniciativa de retirar la condecoración a Zelenski es del presidente, Karol Nawrocki, mientras el primer ministro, Donald Tusk, alerta de que “el conflicto solo beneficia a Moscú”“Las relaciones ucraniano-polacas están lastradas por un legado histórico; y tras una especie de luna de miel al inicio de la guerra, los problemas se están agravando”, explica desde Varsovia la periodista germanopolaca Joanna Maria Stolarek. “El debate está dominado menos por hechos que por emociones y, sobre todo, por las necesidades políticas internas de ambos países; Zelenski apela al sector nacionalista, mientras que Polonia ya piensa en las elecciones parlamentarias del 2027”.En este clima de tensión, el jefe del Estado polaco, Karol Nawrocki, independiente apoyado por el partido ultraconservador Ley y Justicia (PiS), se reunió el pasado lunes con el capítulo de la Orden del Águila Blanca para abordar la posible revocación de la condecoración. El honor le había sido conferido a Zelenski el 5 de abril del 2023 por el anterior presidente, Andrzej Duda, también vinculado al PiS. La decisión sobre la posible retirada continúa pendiente.Orden del Águila Blanca, la más alta condecoración de Polonia, tanto civil como militar Wikimedia CommonsMientras, el primer ministro polaco, el liberalcentrista Donald Tusk, intenta mediar en la disputa. El lunes vía red social X, instó a Nawrocki y a Zelenski a mantener “una conversación directa y honesta antes de que las emociones destruyan nuestra solidaridad, que nació ante la amenaza de Rusia”, y les recordó que “el conflicto solo beneficia a Moscú”. El ministro de Exteriores, Radoslaw Sikorski, advirtió a su vez de que resultaría “extraño” que Zelenski, que lucha contra Rusia, perdiera la distinción polaca, y que la conservara el excanciller alemán Gerhard Schröder, que también la posee, y tiene lazos con el Kremlin y “recibe dinero de Putin”.El Ejército Insurgente Ucraniano (UPA) fue el brazo armado de la Organización de Nacionalistas Ucranianos (OUN), movimiento que tuvo dos facciones: la más conservadora, liderada por Andrí Melnik (1890-1964), y la más radical, encabezada por el nacionalista de extrema derecha Stepán Bandera (1909-1959).Conmemorar a patriotas contra Moscú El entorno de Zelenski asegura que el nombre de la unidad, Héroes del Ejército Insurgente Ucraniano (UPA), no tiene ninguna “intención antipolaca” y que fue elegido por los propios soldadosEl UPA combatió en distintos momentos contra soviéticos, nazis y polacos, y estuvo implicado en las masacres de Volinia entre 1943 y 1945, en las que murieron unos cien mil polacos. También miles de ucranianos murieron en represalias. Por otra parte, Stepán Bandera acabó prisionero de Hitler en el campo de concentración de Sachsenhausen. Sobrevivió a la guerra, y en 1959 fue asesinado por el KGB en Munich, en cuyo cementerio está enterrado.El entorno de Zelenski asegura que el nombre de la unidad, que lo recibió el 26 de mayo, no tiene ninguna “intención antipolaca” y que fue elegido por los propios soldados, que querían conmemorar a otros patriotas que lucharon antes contra Moscú. Pero, para más inri, el día anterior Zelenski había acudido a la ceremonia de reinhumación en Kyiv de Andrí Melnik. Durante la guerra, Melnik defendió la cooperación entre el nacionalismo ucraniano y la Alemania nazi como estrategia contra el dominio soviético y contra la presencia histórica polaca en regiones del oeste de la actual Ucrania. Murió en Alemania y estaba enterrado en Luxemburgo.Sus restos fueron repatriados y reinhumados con honores de Estado en el Cementerio Militar Nacional de Kyiv, junto a soldados caídos en la actual guerra contra Rusia. Este episodio también ha causado indignación en Polonia.“Ya sea impulsado por una simpatía desmedida o por un rechazo abierto, el debate carece de una visión sobria y pragmática de las consecuencias que pueden tener para Polonia y para la relación polaco-ucraniana los acontecimientos al otro lado de la frontera oriental”, prosigue Stolarek, especialista en política de la región. “Lo que beneficia a Putin es que los dos países se vean envueltos en este conflicto de raíces históricas. No tienen por qué amarse, pero se necesitan mutuamente, y Europa los necesita igualmente para su seguridad y estabilidad”.Corresponsal en Alemania, Centroeuropa y países nórdicos desde 2014. Antes en Italia y Vaticano (2003-2009). Especialista en religión. Licenciada en Comunicación (UAB) y máster en Periodismo (beca Fulbright) en Columbia