Contenido automatizadoSegún los expertos, alrededor del 45 % de los casos de demencia están asociados con factores de riesgo modificables.Evitar estas tres cosas en la mediana edad podría retrasar hasta 13 años el riesgo de demencia Foto: iStockPERIODISTA07.08.2026 10:42 Actualizado: 07.08.2026 10:42
Controlar la diabetes tipo 2, dejar de fumar y mantener la presión arterial bajo control durante la mediana edad podría retrasar hasta 13 años el riesgo de desarrollar demencia. Esa es la principal conclusión de un estudio publicado en la revista Neurology Open Access, que siguió durante más de dos décadas a más de 12.400 adultos y analizó cómo estos factores influyen en la salud cerebral con el paso del tiempo.La investigación encontró que las personas que, hacia los 56 años de edad en promedio, presentaban diabetes tipo 2, hipertensión y tabaquismo tenían más del doble de probabilidades de desarrollar demencia y más de cinco veces más riesgo de morir prematuramente por otras causas, en comparación con quienes no tenían esos factores.Evitar estas tres cosas en la mediana edad podría retrasar hasta 13 años el riesgo de demencia. Foto:iStockEl estudio fue liderado por el doctor Josef Coresh, director fundador del Instituto de Envejecimiento Óptimo de la Facultad de Medicina Grossman de la Universidad de Nueva York (NYU), quien explicó que poner en cifras el impacto de estos hábitos puede ser más útil para motivar cambios en los pacientes."Es algo relativamente fácil de explicar para los médicos y de entender para los pacientes", señaló el investigador, al destacar que conocer los años de vida saludable que podrían ganarse puede ser más convincente que hablar únicamente de porcentajes de riesgo. LEA TAMBIÉN La diferencia puede ser de casi 13 añosLos investigadores analizaron datos del estudio Atherosclerosis Risk in Communities (ARIC), que desde finales de la década de 1980 sigue la evolución de cerca de 15.800 adultos estadounidenses.Los resultados mostraron que quienes no presentaban ninguno de los tres factores de riesgo permanecieron libres de demencia durante 30,1 años, mientras que aquellos que convivían con diabetes tipo 2, hipertensión y tabaquismo solo permanecieron 17,5 años sin la enfermedad.Apenas el 7 % de quienes acumulaban los tres factores seguía libre de demencia. Foto:iStockLa diferencia, de casi 13 años, representa el tiempo que potencialmente podría retrasarse la aparición de la demencia al controlar estos factores.Además, a los 85 años, apenas el 7 % de quienes acumulaban los tres factores seguía libre de demencia, frente al 35 % de quienes no presentaban ninguno. LEA TAMBIÉN El estudio no demuestra una relación de causa y efectoLos autores aclaran que la investigación identifica una asociación, pero no demuestra que estos factores sean la causa directa de la demencia.La presión arterial, la diabetes, el tabaquismo y otros indicadores de salud fueron medidos una sola vez al inicio del seguimiento, mientras que los participantes fueron observados durante una mediana de 26 años, período en el que muchos aspectos de su salud pudieron cambiar.Por ello, la neuróloga Sanjula Singh, profesora de la Facultad de Medicina de Harvard y quien no participó en el estudio, afirmó que los resultados deben interpretarse como una estimación poblacional y no como una predicción individual.La presión arterial fue medida una sola vez al inicio del seguimiento. Foto:Istock¿Cómo reducir el riesgo?Los especialistas coinciden en que buena parte del riesgo puede modificarse mediante cambios en el estilo de vida.Entre las principales recomendaciones están:Controlar la presión arterial y la diabetes con seguimiento médico.Dejar de fumar.Mantener una alimentación saludable, preferiblemente basada en plantas y baja en grasas, como la dieta DASH.Realizar actividad física de forma regular.Dormir lo suficiente.Reducir el estrés y mantener un peso saludable. LEA TAMBIÉN Según los expertos, alrededor del 45 % de los casos de demencia están asociados con factores de riesgo modificables, por lo que adoptar hábitos saludables desde la mediana edad podría tener un impacto importante en la salud del cerebro. Los investigadores también explican que la hipertensión, la diabetes y el tabaquismo dañan progresivamente los vasos sanguíneos, incluidos los que irrigan el cerebro. Ese deterioro reduce el suministro de oxígeno y nutrientes al tejido cerebral y aumenta el riesgo de accidentes cerebrovasculares y de enfermedades de pequeños vasos, procesos que favorecen el deterioro cognitivo y la aparición de demencia.Aunque los resultados son prometedores, los autores insisten en que ningún cambio aislado garantiza prevenir la enfermedad. La evidencia apunta a que la salud cerebral se construye con decisiones sostenidas a lo largo de los años y que nunca es tarde para empezar a reducir los factores de riesgo.Laura Daniela Alarcón VargasREDACCIÓN BOGOTÁ Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.













