Montichiari es una pequeña localidad del norte de Italia, de unos 26.000 habitantes, que en las últimas semanas se ha visto sacudida por el avistamiento de un animal no precisamente autóctono: el Varanus salvadorii, una especie endémica de la isla de Nueva Guinea que en algunas ocasiones puede alcanzar dimensiones mayores que las del lagarto más grande del mundo, el dragón de Komodo.El animal fue avistado por un agricultor que se encontraba en las zonas rurales de la localidad lombarda y quedó inmortalizado en una imagen que rápidamente se volvió viral. La peligrosidad de este ser exótico se debe a la fuerza de su mordida y a las grandes garras de las que está dotado, que pueden provocar heridas graves, además de a su imprevisibilidad y su frecuente agresividad, así como a sus imponentes dimensiones: un metro y medio de longitud y un peso de al menos 20 kilos.Pese a estas características, los animales de este tipo son objeto habitual del tráfico ilegal de especies exóticas, una de las primeras hipótesis que surgieron en torno al avistamiento del lagarto gigante.Se habían puesto en marcha búsquedas del animal y varias prohibiciones Desde los primeros momentos del avistamiento, en los últimos días de julio, se ha mostrado especialmente activo en internet el alcalde de Montichiari, el pueblo en el que fue avistado el animal, Marco Togni, quien defendió desde el principio la autenticidad de la foto que llegó a manos de las autoridades.La primera orden del alcalde fue “prohibir la circulación a pie y en bicicleta en la zona del avistamiento”, advirtiendo de que este no era un asunto para “reírse ni para hacer bromas”. Además de la prohibición, decretada por un total de 10 días, se llevaron a cabo inspecciones conjuntas de las fuerzas de policía, biólogos y agentes forestales, con drones equipados con cámaras térmicas. Los animales de sangre fría no emiten calor propio, sino que absorben el externo; los drones detectaron una gran presencia animal, pero no la del varano.Los especialistas advierten de su peligrosidad y han respaldado la ordenSegún la Sociedad Italiana de Veterinarios de Animales Exóticos (SIVAE), las medidas adoptadas por las autoridades fueron correctas: “La orden, acertadamente, delimita el área de búsqueda e impone prohibiciones de acceso que protegen al animal de comportamientos humanos imprudentes”, señalaron en un comunicado.Desde 1996, el género Varanus está clasificado por el Ministerio de Medio Ambiente italiano entre las especies que pueden constituir un “peligro para la salud y la seguridad pública y cuya tenencia está prohibida”, recuerdan los veterinarios.No faltaron en las redes sociales las burlas de quienes no creían en la veracidad de las instantáneas, algo que Togni defendió desde el primer momento alegando que en la foto figuraban la ubicación geográfica del lugar y metadatos capaces de confirmarla.Los vídeos generados por IA hicieron bajar la guardia ante un animal que, en realidad, podría representar un peligro para la fauna del lugar y para quienes no están acostumbrados a ver seres tan tropicales, e incluso propiciaron partidas de caza improvisadas para llevarse a casa al raro ejemplar.Lee tambiénEste jueves expiró la orden del alcalde y, tras dos semanas de agotadoras búsquedas, el varano no fue hallado; se desconoce dónde puede encontrarse ahora y si sigue con vida. “Aunque no he tenido el placer de conocerlo en persona, echaré de menos al varano”, afirmó Togni en una publicación en sus redes sociales, donde añadió que sería bonito que este animal exótico se convirtiera en la futura mascota de la ciudad de Montichiari.Una de las posibles causas de la presencia de este ejemplar es el tráfico de animales exóticos, en el que España es una de las principales puertas de entrada a Europa por su cercanía con otros continentes donde se hallan los países de origen de las especies comercializadas, especialmente África y Latinoamérica, un comercio que puede llevar a la extinción de algunas especies.