El Gobierno de España pasa a la ofensiva tras las hostilidades abiertas por Italia a consecuencia de la crisis de Ceuta. Después de que la neofascista Giorgia Meloni decidiera de manera unilateral establecer controles fronterizos en suelo italiano a viajeros españoles, el Ejecutivo da ahora un ultimátum: o levanta esas restricciones a la libertad de movimientos antes del domingo o responderá de manera “proporcional”.
“La medida adoptada por el Gobierno italiano es injusta, contraria a los intereses de la UE, y discriminatoria para la población española. Por ello, instamos al Gobierno de Italia a que rectifique, ponga fin a los controles y trate a los españoles como al resto de ciudadanos europeos. Si no lo hiciera antes de que concluya el domingo 9 de agosto, España se verá obligada a adoptar medidas proporcionales para proteger los intereses y la dignidad de sus ciudadanos”, reza un comunicado oficial del Gobierno.
En ese mismo escrito, el Ejecutivo analiza la respuesta de Italia a la crisis fronteriza vivida en Ceuta el pasado 31 de julio. “El pasado 1 de agosto, el Gobierno de Italia reintrodujo los controles en frontera con España, afectando a la movilidad de miles de pasajeros y generando inseguridad jurídica en pleno periodo estival. Esta medida, sin precedentes en la historia reciente, se adoptó sin aviso previo, de forma unilateral, y con argumentos espurios que no se ajustan ni al Código de Fronteras Schengen ni a la verdad”, apunta el comunicado, en el que España arremete contra la situación migratoria de Italia y su doble vara de medir.










