Hay libros que aparecen para darle un nuevo significado a una vida. “Querido Francisco”, el más reciente trabajo de Silvia Miró Quesada, va por esa línea.

Lo que comenzó como un homenaje a su hijo, fallecido a los 25 años, terminó revelándole facetas que ni siquiera ella conocía y confirmándole que su historia podía convertirse en un faro para otros jóvenes.

A través de recuerdos, testimonios y episodios que reconstruyen la manera en que Francisco entendía el servicio, la amistad y el compromiso con los demás, la periodista construye un libro que no solo pone sobre la mesa el duelo, sino también el legado.

Conversamos con ella sobre ese proceso de redescubrimiento y sobre el reto (y la responsabilidad) de transformar el dolor en inspiración. ― ¿Cómo nació “Querido Francisco”?

La idea fue de María Luisa del Río, escritora y periodista.