D�maso F., un guardia civil apartado del servicio y con el arma reglamentaria retirada por episodios de violencia de g�nero, entra en el cuartel de Llanes, donde trabaja su ex pareja, Laura Cruz, tambi�n agente del Cuerpo, y la asesina a tiros para acabar �l tambi�n muerto en el intercambio de disparos con otros agentes. Poco despu�s -a las 13.30 horas del mi�rcoles fue lo de Asturias-, en la otra punta de Espa�a, otro asesino machista, de nombre Juan Bautista G. e igualmente con antecedentes por maltrato, deg�ella a su mujer, Gloria, en un sitio tan concurrido como la tienda de reparaci�n de calzado y copias de llaves en la que trabaja, ubicada en el Carrefour Infante de Murcia, echa el cierre y se da a la fuga hasta que es detenido de madrugada.La preocupaci�n por las circunstancias de los dos �ltimos asesinatos machistas -ambos agresores ten�an condenas por violencia de g�nero; ambas v�ctimas estaban incluidas en el sistema de protecci�n VioG�n; ambos cr�menes fueron ejecutados en lugares p�blicos- es a�n mayor si se acude a la estad�stica. Porque Laura, de 50 a�os y madre de tres hijos, y Gloria, de 44 y con una hija, se han convertido en las v�ctimas mortales n�mero 34 y 35 de la violencia de g�nero en lo que va de 2026, lo que supone la cifra m�s altas a estas alturas de los �ltimos cinco a�os.