El guardia civil Dámaso F.S., de 49 años, viajó desde Zamora hasta Asturias para consumar su venganza contra su exmujer, Laura Castro Vega, de 50 años, a la que asesinó a tiros ayer en el cuartel de Llanes, donde estaba de servicio, tras conocer que iba a ser expulsado del Instituto Armado.
La resolución le había sido notificada esta misma semana una vez que había sido declarada firme una condena tras una denuncia por malos tratos interpuesta por su exesposa y madre de sus tres hijos. Con una pistola que no era suya, ya que le había sido retirada el arma reglamentaria, perpetró el asesinato machista.
El agresor falleció horas después en la UVI móvil en la que era trasladado a un centro hospitalario por las heridas de bala recibidas en un cruce de disparos con otros agentes cuando trataba de huir de las dependencias policiales. Otros dos miembros del Instituto Armado sufrieron lesiones de diversa consideración al tratar de repeler la agresión.
Banderas a media asta, flores y velas
Llanes, una localidad costera de la zona oriental asturiana, ha amanecido hoy consternada por el crimen. El alcalde, Enrique Riestra, ha decretado dos días de luto oficial para hoy y mañana.










