Las autoridades continúan investigando para esclarecer los detalles del asesinato machista de Laura, una agente de la Guardia Civil fallecida a manos de su expareja, otro agente del cuerpo, en el cuartel de Llanes, en Asturias. La víctima, una madrileña de 50 años, figuraba en el sistema VioGén de seguimiento policial a víctimas de violencia de género tras haber denunciado malos tratos. Con su asesino, gallego y de 49 años, Laura había mantenido una relación en el pasado, y se encontraba en trámites de divorcio. Ambos tenían en común tres hijos: un hijo de 18 años y dos hijas gemelas de 14 con el asesino.De confirmarse de forma oficial, esta sería la víctima mortal número 34 por violencia de género en España en lo que va de 2026 y la número 1.375 desde que comenzaron a elaborarse las estadísticas oficiales en 2003. Estas son las claves de todo lo que se sabe hasta el momento de lo ocurrido:Eludió la entrada principal, asesinó a su expareja y abrió fuego contra los agentesLos hechos se han producido poco antes de las 13.30 horas en el acuartelamiento de la Guardia Civil de Llanes. Según fuentes próximas a la investigación, el agresor accedió al recinto por un punto distinto de la entrada principal, aprovechando que había estado destinado anteriormente en esas instalaciones, y se dirigió directamente hacia ella. Al encontrarla, la disparó mortalmente. Tras el ataque, el guardia civil intentó eludir al resto de compañeros y marcharse del cuartel. Abordado por otros agentes, en su huida abrió fuego contra otros agentes. Un teniente que salió en persecución del agresor resultó herido grave por un disparo en una pierna, mientras que un brigada y otros efectivos respondieron con sus armas reglamentarias para neutralizar la agresión y evitar su huida.El presunto autor, también agente del Cuerpo, quedó gravemente herido por los disparos de los agentes que intentaron frustrar su huida y falleció posteriormente, hacia las 15.30 horas, cuando era atendido por los servicios sanitarios en una UVI móvil durante su evacuación al hospital.El agresor habría robado el arma a un compañeroSegún los primeros detalles de la investigación que se han conocido, el agresor había recibido días atrás la resolución de separación del servicio, por lo que ya no disponía de su arma reglamentaria. Dada esta circunstancia, los investigadores indagan en la tesis de que el asesino utilizó un arma que habría sustraído en el propio cuartel, bien de las taquillas o arrebatándosela a otro agente.La investigación, que permanece judicializada, trata ahora de esclarecer con exactitud cómo logró el agresor acceder al acuartelamiento, hacerse con el arma utilizada y reconstruir la secuencia completa del ataque.Fue agente en Llanes pero estaba destinado en ZamoraAdemás, fuentes de la Guardia Civil han señalado que el agresor había estado destinado los últimos nueve años en la Comandancia de Zamora, aunque anteriormente había prestado servicio en el cuartel de Llanes. Esa experiencia como agente en la localidad asturiana le habría permitido conocer formas acceder al recinto por un lugar alternativo a la entrada principal, eludiendo así los controles de acceso. Gracias a ello, el asesino pudo entrar sin ser visto, hacerse con un arma —en circunstancias que aún no se han esclarecido— y disparar a la víctima, asesinándola.El ayuntamiento de Llanes ha decretado luto oficial este jueves y viernes por el asesinato. La Alcaldía ha dictado una resolución en la que expresa su "más rotunda condena y repulsa institucional" ante estos hechos, así como su "compromiso con la erradicación de la violencia de género en todas sus formas". Durante el periodo de luto oficial, las banderas de los edificios públicos del municipio ondearán a media asta.
Una separación reciente, un arma robada y un tiroteo mortal dentro del cuartel: las claves del crimen machista de Llanes
El suceso deja numerosas incógnitas sobre las circunstancias del ataque y las medidas de seguridad del cuartel. La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género investiga el caso.











