El Santander ya ha recibido la bendición de la Reserva Federal (Fed), la última que necesitaba, para convertirse en un gigante bancario en Estados Unidos gracias a Webster. Sus activos alcanzan los 253.600 millones de dólares (unos 220.000 millones de euros), con una posición dominante en el estado de Connecticut y notables cuotas de mercado en Rhode Island y Massachusetts. Más peso implica más responsabilidad y más vigilancia, de forma que la entidad pasará al siguiente nivel en la escala de supervisión. Deberá someterse a un test de estrés anual de la Fed, en lugar de cada dos como hasta ahora, para calcular sus necesidades de capital. La operación se cerrará, si no hay sorpresas, el próximo 20 de agosto, según informó el banco a la SEC, seis meses después de que el Santander la comunicara al mercado e hiciera oficial su segunda gran apuesta en Estados Unidos. La primera se produjo hace dos décadas a través de la compra de Sovereign, entidad rebautizada después como Santander Bank. Su posición en banca minorista y de empresas da un salto de gigante, al sumar los cerca de 69.000 millones de dólares en depósitos de Webster a los 81.300 millones que ya tenía, hasta superar los 150.000 millones (130.000 millones de euros). Casi el doble. Será la decimonovena entidad del país, cuando antes era la trigésima primera.La Fed evaluó cuatro escritos en contra de la operación. En ellos se mencionan posibles sanciones por Irán —a partir de informaciones de 2024 que el banco ya investigó y descartó—, la exposición de 300 millones de dólares a First Brands, posibles cierres de oficinas en el noreste del país y la pérdida de empleo. El supervisor los examinó y concluyó que ninguno de ellos impedía la aprobación, que fue por unanimidad de los siete miembros del Consejo de la Fed. La joya de la corona de Webster es HSA, que administra las cuentas de ahorro sanitario de ciudadanos del país, lo que implica gran estabilidad y un precio muy atractivo, por la baja rentabilidad que abona, inferior al 0,2%, de acuerdo con las cuentas de Webster a cierre de junio, cuando contaba con 9.253 millones de dólares a ese precio. La entidad adquirida cuenta con unas 200 oficinas concentradas en el noreste de los Estados Unidos, desde el área metropolitana de Nueva York hasta Rhode Island y Massachusetts. Las sinergias de costes anunciadas por el Santander ascienden a 800 millones de dólares, a las que se sumarán las de ingresos en banca corporativa y de inversión (CIB, por sus siglas en inglés) y en banca privada.Al liderazgo del Santander en el estado de Connecticut, donde pasa al primer puesto desde el decimotercero y se queda cerca del tope legal del 30% de cuota, el banco sumará porciones de mercado relevantes en Rhode Island (7,1%), Massachusetts (5,9%) y Nueva York (1,3%). En este último estado se mantiene al margen de los cálculos globales la sucursal que el banco español tiene allí, centrada en clientes corporativos e institucionales, debido a que no cuelga de Santander Bank y no es una entidad asegurada por la agencia que garantiza los depósitos (FDIC, por sus siglas en inglés), equivalente en España al Fondo de Garantía de Depósitos (FGD). Si se incluyera la sucursal de Nueva York, el balance del Santander en el país crece hasta los 335.300 millones de dólares (unos 290.000 millones de euros). El documento de la Fed revela que la entidad combinada en Estados Unidos subirá de nivel en cuanto a grupo de importancia para el sistema financiero del país, al pasar de la actual Categoría IV a la denominada Categoría III, al superar el umbral de los 250.000 millones de dólares en activos. Esto implica el mencionado test de estrés anual que sirve para calibrar el colchón específico para la entidad. El Santander se sometió a las pruebas de resistencia en 2024 y también ha superado las del presente ejercicio, pero no participó en las del año pasado. En las publicadas hace poco más de un mes, Santander Estados Unidos aprobó con suficiencia, pues seguiría teniendo una ratio de capital de máxima calidad (CET 1) del 11,7% en el escenario adverso, por encima del 7,9% exigido. Este año, la Fed ha congelado esos colchones hasta 2027 mientras revisa la metodología del examen. El ascenso de categoría también incluye la obligación de que la propia entidad efectúe un test de estrés interno cada dos años. Santander Estados Unidos ya lo realizaba con carácter anual por decisión propia, si bien ahora estará bajo el control de la Fed, con escenarios prescritos, una metodología más rígida y una comunicación en plazos más estrictos. Y, por supuesto, el Santander como grupo seguirá sometido a las pruebas de resistencia de los supervisores europeos y del Banco de Inglaterra. El listón en el país para el Santander subirá también en otras cuestiones, como las exigencias de liquidez que ahora ha de cumplir de forma reducida o de las que directamente está exenta, y que pasará a calcular a diario en lugar de mensualmente. Además, deberá presentar un plan de resolución completo cada tres años y se le exigirá una ratio adicional de apalancamiento. La ratio de capital CET 1 que deberá cumplir la entidad que preside Ana Botín incluirá un nuevo elemento, el colchón anticíclico, fijado ahora en el 0%, pero que puede subir al 2,5%, a discreción del organismo que preside Kevin Warsh; este se añadirá al mínimo del 4,5% y al de estrés, fijado específicamente para el Santander Estados Unidos en el 3,4%.Una vez completada la integración, Santander confirmó ayer en comunicado que prevé alcanzar en Estados Unidos un retorno sobre el capital tangible (RoTE) de alrededor del 18% en 2028, frente al 15% del año pasado. El banco estima que la operación generará un incremento del beneficio por acción del 7% al 8%. La valoración sube casi un 6%La operación de compra se planteó como un intercambio de 2,0548 acciones de Santander por cada acción de Webster y 48,75 dólares en efectivo. El banco que preside Ana Botín señaló entonces que el precio ofrecido era de 75 dólares por acción de Webster. La buena noticia es que el Santander sube en Bolsa un 15% desde el anuncio, de manera que la parte en sus propios títulos vale 30,4 dólares (26,2 euros), que se suman al importe en metálico, lo que arroja una valoración de 79,1 dólares, un 5,5% más que hace seis meses. Así, el importe total que recibirán los accionistas de Webster de acuerdo con el precio de la acción del Santander de este martes será de unos 12.800 millones de dólares, frente a los 12.200 millones anunciados. Es decir, un 5% por encima. Pero el Santander no se gastará ni un euro más, puesto que la ampliación de capital con la que se efectuará el canje no variará; lo que ocurre es que cada acción vale más de lo que se había calculado. La parte fija tampoco se modificará.
El Santander deberá someterse a un test de estrés anual en Estados Unidos después de comprar Webster
La entidad que preside Ana Botín se convierte en el decimonoveno banco por activos del país tras subir 12 puestos en el ranking. La Fed aprobó la operación por unanimidad, una vez evaluadas cuatro alegaciones en su contra













