Es llamada la joya de Flandes y tiene su justificación. Su buena conservación del centro histórico de la que fue una de las ciudades más poderosas de Europa hasta el siglo XVI hace que sea una de las principales visitas en Bélgica, en el noreste del país.
Hablamos de Gante, en la que sus edificios y monumentos van más allá de su atractivo turístico, cuentan la historia de bonanza económica y de poder que tuvo durante siglos hasta que fue humillada por el rey Carlos I de España y V de Alemania, que había nacido allí en 1500.
Gante: la ciudad que vio nacer a Carlos I y quedó destruida por él
La actualmente llamada joya de Flandes era la ciudad más importante de Europa durante gran parte de la Edad Media, hasta el siglo XVI, desde que fuera fundada en el año 630 por San Amado, que se asienta en la confluencia del río Lys y del Escalda para construir una abadía que daría lugar luego a la localidad.
Gante presume de haber sido hasta 1550 solo superada en tamaño por París y con mayor importancia que Londres, con 60.000 habitantes en ese siglo XVI hasta que Carlos V humilló a la ciudad que le vio nacer en 1500. La localidad había mantenido su riqueza y poder debido a distintos acuerdos y alianzas, pero en 1539 se levantaron contra un rey que consideraban que tomaba impuestos altos para guerras extranjeras a pesar de que era natural de allí. Esa insurrección les salió cara y el emperador entró con 5.000 soldados, sin que ofrecieran resistencia.






