Bank of America considera que destinar más de 250 millones de dólares al año a financiar medicamentos contra la obesidad para sus empleados no es un coste extraordinario, sino una inversión con potencial para reducir gastos sanitarios en el futuro y mejorar el rendimiento de su plantilla. Así lo explicó el CEO, Brian Moynihan, en una entrevista con CNBC donde señaló que los tratamientos GLP-1, entre los que destacan Ozempic y Wegovy de Novo Nordisk y Mounjaro de Eli Lilly, ya representan alrededor del 13% del presupuesto sanitario anual del banco.La mayoría de las grandes empresas en Estados Unidos opera bajo un modelo de autoseguro, en el que las propias compañías asumen directamente el coste de la atención médica de sus trabajadores, mientras aseguradoras como UnitedHealth, Aetna o Cigna administran los planes de salud. Según la Kaiser Family Foundation (KFF), cerca del 63% de los trabajadores con seguro patrocinado por su empresa están cubiertos por este sistema, lo que convierte las decisiones sobre qué tratamientos financiar en una cuestión estratégica de negocio.

Moynihan sostiene que el elevado desembolso en GLP-1 se compensa fácilmente con una reducción de enfermedades cardiovasculares y otras complicaciones asociadas a la obesidad, además de favorecer una plantilla más sana y productiva. El banco también considera que ofrecer esta cobertura mejora su capacidad para atraer y retener talento en un mercado laboral competitivo.