Hace unos años comenzamos a ver cómo cada vez las actrices aparecían mucho más delgadas en las alfombras rojas, las modelos plus y midsize desaparecían de las pasarelas y las grandes referentes de los cuerpos con curvas como las Kardashian se empezaban a quitar los implantes para conseguir una figura más esbelta. Por aquel entonces no lo sabíamos, pero eran los preliminares de lo que estaba por venir: el regreso de la extrema delgadez. La 'era del Ozempic' llegó a nuestras vidas disfraza de ejemplo de vida sana. Antes de admitir que recurrían a un fármaco para la diabetes que no necesitaban pero que les quitaba el hambre, las celebs atribuían su pérdida de peso a una buena dieta y ejercicio, que el cuerpo de antes era el que estaba enfermo y que es ahora cuando están de verdad saludables. Sin embargo, comenzamos a escuchar los rumores de una inyección que te ayudaba a adelgazar muy rápido y cuyas recetas volaban en Hollywood.De un día para otro ya no se dejó de hablar de otra cosa, todo el mundo quería probarlo. Famosas como Serena Williams promocionaban estos fármacos, las farmacias se desabastecían y el mundo entero se convirtió en el estudio perfecto para investigar los posibles efectos secundarios que no se vieron en los ensayos: paralización total del intestino, broncoaspiración en el quirófano por no haber digerido la comida, depresión severa y atrofia facial. 'Relleno zombie': el tratamiento para recuperar las curvasLo que ahora conocemos como 'cara Ozempic' se trata de una pérdida de los tejidos adiposos faciales tanto superficiales como internos que aunque en un primer momento podríamos pensar que nos haría la cara más fina y delgada, la desaparición de las almohadillas de Bichat y grasa malar, dos depósitos de grasa que ayudan a mantener la estructura y volumen del rostro, hace que tengamos un aspecto envejecido y 'vaciado'.Sin embargo, ahora parece que este problema no solo se limita al rostro, sino también a todo el cuerpo. Por desgracia —a no ser que nos sometamos a una liposucción—, no podemos decidir de dónde perdemos la grasa y algunas personas no solo pierden volumen en el abdomen y las piernas, sino también en el pecho y glúteos. Estos fármacos le dieron a muchas personas una solución, pero también les generó otro problema: una cosa es adelgazar, pero otra es perder las curvas.Ante esta demanda, se ha empezado a hacer popular un polémica técnica que parece sacada de una película de ciencia ficción: inyectarse grasa donada por personas fallecidas para recuperar la figura que ha desaparecido al bajar de peso. Aquí es donde nace AlloClae, un inyectable que trabaja con rellenos de tejido adiposo en Estados Unidos y que cuenta con la autorización de la agencia americana del medicamento (FDA).Cómo funcionan los rellenos de grasa de personas fallecidasEl procedimiento es muy sencillo: en lugar de extraer la grasa del propio cuerpo como en las liposucciones, se utiliza el tejido adiposo de donantes fallecidos que ha sido sometido a un proceso para eliminar tanto su ADN como sus células para que no se produzca ningún rechazo. El resultado es un material que puede inyectarse en cualquier parte del cuerpo para recuperar volumen. Los conocidos como 'rellenos zombie' son el tratamiento escogido por aquellos pacientes que no tienen grasa suficiente para hacer una lipotransferencia y recurren a un donante, pero no está exento de riegos, como la necrosis grasa. En ocasiones, el tejido adiposo no obtiene el suficiente riego sanguíneo y termina muriendo —algo que puede pasar con la grasa del propio paciente—, creando quistes oleosos, calcificación del tejido, asimetrías y necrosis cutánea. Otro de los dilemas que implica este procedimiento ya no es tanto clínico como ético y moral. En Estados Unidos no existe una regulación estricta sobre los bancos destinados a la donación de restos humanos ni sobre aquello que cada persona autoriza a ceder una vez ha fallecido, impidiendo otorgar el consentimiento para terminar convirtiendo sus tejidos en un producto cosmético. Asimismo, mientras las empresas dedicadas a comercializar estos inyectables obtienen beneficio de sus clientes, las familias de los donantes no reciben compensación alguna por la cesión.Este procedimiento abre un nuevo debate: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar para alcanzar un canon de belleza imposible de conseguir y cuanto dinero vamos a gastar para lograrlo? ¿Dónde ponemos el límite en los procedimientos cosméticos?
Inyecciones de grasa de cadáver tras el uso de Ozempic: el controvertido método para recuperar la figura
El conocido como 'relleno zombie' se ha convertido en la polémica alternativa para recuperar el volumen perdido por el abuso de GLP-1.







