Benjamin Graham revolucion� la inversi�n al defender que el valor de un negocio acaba imponi�ndose a las fluctuaciones del mercado. Benjamin Graham public� en 1949 El inversor inteligente, considerada una de las obras m�s influyentes de la historia de la inversi�n y el libro de referencia del llamado value investing (inversi�n en valor).En sus p�ginas defendi� que el precio de una acci�n y el valor real de una empresa no siempre coinciden. Por ello, los inversores deben analizar los fundamentales del negocio y mantener una visi�n de largo plazo, evitando dejarse llevar por el ruido de los mercados.Una de las citas m�s c�lebres atribuidas a Graham es: "El mercado es una m�quina de votar a corto plazo, pero una m�quina de pesar a largo plazo".Con ella quiso explicar que, en el corto plazo, las cotizaciones est�n dominadas por las emociones, las expectativas y el sentimiento de los inversores. Sin embargo, con el paso del tiempo, el valor real y la capacidad de generar beneficios de las empresas acaban imponi�ndose.La ense�anza pr�ctica es clara: invertir pensando en el valor del negocio y no en las fluctuaciones diarias del precio. Para Graham, las ca�das del mercado pod�an representar oportunidades de compra siempre que los fundamentales de la compa��a permanecieran intactos.Las ideas desarrolladas en El inversor inteligente sentaron las bases de la inversi�n en valor e influyeron decisivamente en generaciones de inversores y gestores.Tras publicar esta obra, Benjamin Graham continu� impartiendo clases en la Universidad de Columbia, donde form� a algunos de los inversores m�s destacados del siglo XX.Entre ellos sobresale Warren Buffett, quien siempre ha considerado a Graham su principal maestro.Adem�s de su labor como profesor, Graham sigui� desarrollando y perfeccionando sus m�todos de an�lisis financiero, que contribuyeron a profesionalizar el estudio de las empresas y contin�an siendo una referencia para los inversores d�cadas despu�s de su muerte.Como inversor profesional, rompi� moldes al acabar con las reglas del "club de caballeros" de Wall Street cuando se hizo con un gran paquete accionarial de Northern Pipeline, una empresa que, a su juicio, ten�a activos infravalorados en forma de efectivo y bonos.Graham compr� acciones suficientes como para lograr que el gigante de la energ�a, participado por la familia Rockefeller, acabara repartiendo parte de esos bienes entre los accionistas, en uno de los primeros casos de activismo que se registraron en Wall Street.Este esp�ritu agitador, por el que el propio Graham se defini� como un "Quijote chiflado luchando contra molinos de viento gigantes", cambi� las reglas de gobierno corporativo y rompi� el statu quo del "club de caballeros" de Wall Street, acostumbrado a que nadie "cace en el coto de otro".