TOLEDO.- Hay lugares en los que el tiempo parece haberse detenido; en otros, como ocurre en la villa romana de Las Tamujas, en el término municipal de Malpica de Tajo (Toledo), no solo se nota el paso del tiempo, sino también del olvido. Entre la vegetación, las estructuras excavadas hace décadas apenas resisten el abandono, mientras que la erosión, la falta de mantenimiento y el paso de los años amenazan con hacer desaparecer uno de los asentamientos rurales romanos más relevantes documentados en Castilla-La Mancha. Un yacimiento en el que, según apuntan los arqueólogos, lo más valioso continúa aún oculto bajo tierra.
Una contradicción en el que se encuentra este yacimiento, en su día una de las excavaciones más prometedoras en la provincia de Toledo, que ha acabado sumido en el olvido, sin medidas de protección suficientes y abocado a un deterioro progresivo. Elementos que han llevado a su inclusión en la Lista Roja del patrimonio de Hispania Nostra.
Y es que Las Tamujas, no fue una simple explotación agrícola. Según los estudios realizados, su origen se sitúa entre finales del siglo I y comienzos del II d.C., aunque su máximo desarrollo lo alcanzó durante los siglos III y IV, cuando las grandes villas rurales se convirtieron en el eje de la economía de la Hispania romana.








