Villaescusa de Palositos, en el Alto Tajo, es un pueblo deshabitado de la provincia de Guadalajara desde la década de los 70 del siglo pasado. Su antiguo término municipal está actualmente integrado en el municipio de Peralveche, de apenas medio centenar de habitantes y gobernado por el PP, que tiene dos concejales frente uno del PSOE.
Nunca tuvo habilitada ninguna carretera, de su núcleo urbano apenas quedan restos, pero sigue albergando, además de un cementerio, una de las joyas del románico más importantes de la zona: la Iglesia de la Asunción, en el cerro de La Coronilla, que data de los siglos XI-XII y remodelada en los siglos XVI y XVII. Fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 2012.
Actualmente, el templo está casi en ruinas. Los muros principales se sostienen, pero no tiene cubierta. Además, recientemente se derrumbó parte de la espadaña. El hecho de que las comunicaciones de Villaescusa, sin habitantes, sean a través de caminos públicos, algunos “privatizados” a lo largo de los años por propietarios de fincas que lo rodean y que antes unían a los pueblos del entorno, no ha facilitado ni su conservación ni su restauración.
El templo consta de una nave única de planta rectangular con presbiterio recto sobreelevado, ábside semicircular y un pequeño edificio añadido con posterioridad, adosado a la cara sur del presbiterio y que se utilizaba como sacristía. El acceso se realiza por la cara sur, que también presenta una espadaña, parte de la cual es la que se ha derrumbado.






