Martí Puig i Leonardi |
Barcelona (EFE).- Salvador Illa llega al ecuador de su primer mandato como president con unos presupuestos bajo el brazo y un acuerdo sobre financiación autonómica con un incierto camino por delante, mientras su Govern se ha acostumbrado a sobrellevar dos importantes crisis: la de Rodalies y la educativa.
La alianza de la investidura con ERC y Comuns se ha replicado para aprobar unos nuevos presupuestos e Illa fija como foco principal de legislatura la crisis de la vivienda, materia donde acaba de sufrir un sonoro revés a manos del Consejo de Garantías Estatutarias.
Presupuestos, ¿los únicos de la legislatura?
Los presupuestos han contado con el apoyo de los mismos grupos que avalaron, en 2023, los últimos del Govern de ERC de Pere Aragonès. La tarea ha sido ardua: tras funcionar en 2025 con suplementos de crédito, el ejecutivo de Illa ha pasado a la historia en 2026 al ser el primero que ha retirado del Parlament un proyecto -sin avales suficientes- para presentar semanas después otro.








