NoticiaEl fenómeno ya cubre cerca del 9 % de la superficie del Mar Menor, según investigadores. Foto: Proyecto BELICH. IEO-CSIC05.08.2026 17:35 Actualizado: 05.08.2026 17:43
Durante años, el Mar Menor ha concentrado la atención de científicos por los efectos de la contaminación y el deterioro ambiental sobre la mayor laguna salada de Europa. Ahora, una nueva investigación pone el foco en otro fenómeno que, aunque inicialmente parecía un cambio visual sin mayores consecuencias, estaría transformando de forma silenciosa uno de sus ecosistemas más valiosos: la denominada "mancha blanca".El estudio, desarrollado por investigadores del Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) y la Universidad de Murcia, concluyó que este episodio persistente de 'whiting' no solo modifica el color del agua, sino que está asociado con una pérdida acelerada de vegetación submarina y una disminución significativa de la biodiversidad de peces.El fenómeno ya cubre cerca del 9 % de la superficie del Mar Menor, según investigadores. Foto:iStock LEA TAMBIÉN ¿Qué es la mancha blanca?El fenómeno aparece cuando el agua experimenta un aumento de su pH, proceso conocido como alcalinización. Esa condición favorece la formación continua de diminutos cristales de calcita que permanecen suspendidos en el agua y le dan una apariencia blanquecina o lechosa.Lo que durante años fue considerado un fenómeno geoquímico de escasa relevancia terminó convirtiéndose en objeto de estudio debido a su permanencia. A diferencia de otros eventos similares registrados en distintas partes del mundo, esta mancha no desapareció después de unos días o semanas, sino que se ha mantenido durante varios años sobre una parte del Mar Menor.Mediante cartografía e imágenes satelitales, los investigadores determinaron que la zona afectada alcanza aproximadamente 12,3 kilómetros cuadrados, lo que representa cerca del 9 por ciento de toda la superficie de la laguna.La investigación identificó que uno de los principales efectos del fenómeno está relacionado con la reducción de la luz que logra atravesar el agua. La concentración de partículas hace que la turbidez aumente considerablemente. Como consecuencia, durante el periodo analizado apenas llegó al fondo el 3,9 por ciento de la luz solar, mientras que en sectores no afectados la cifra alcanzó el 18,3 por ciento.El fenómeno ya cubre cerca del 9 % de la superficie del Mar Menor, según investigadores. Foto:iStock LEA TAMBIÉN Esa disminución terminó afectando directamente a las praderas submarinas, indispensables para el equilibrio ecológico del Mar Menor. Según el estudio, ya existe un núcleo de aproximadamente 6,7 kilómetros cuadrados completamente desprovisto de vegetación."La magnitud de la pérdida de pradera es especialmente preocupante. La mancha blanca no se limita a cambiar el color del agua: reduce drásticamente la luz que llega al fondo y deposita de forma continua partículas de calcita sobre las plantas", explicó Víctor Orenes-Salazar, investigador del IEO-CSIC y autor principal del estudio, en declaraciones citadas por la revista científica Marine Pollution Bulletin.Las praderas de vegetación sirven como refugio, zona de alimentación y reproducción para numerosas especies de peces. Cuando desaparecen, el resto del ecosistema también comienza a modificarse. Para medir ese impacto, el equipo científico realizó un seguimiento durante un año a más de 4.000 peces distribuidos entre áreas sanas, zonas de transición y el núcleo de la mancha blanca.Los resultados mostraron un descenso progresivo en la diversidad. Mientras en las zonas conservadas fueron identificadas 21 especies, en el borde del fenómeno solo aparecieron 10, y en el área más afectada apenas sobrevivían tres.Entre las especies cuya presencia prácticamente desapareció se encuentran la aguja de río y el tordo, mientras que otras más resistentes, como el gobio negro, lograron mantenerse.Durante décadas, el Mar Menor ha sufrido transformaciones relacionadas con la actividad humana, entre ellas modificaciones hidrológicas, aportes de nutrientes procedentes de la agricultura intensiva, episodios de proliferación masiva de algas y crisis de falta de oxígeno que provocaron mortandades de fauna acuática.En ese contexto, la aparición de este fenómeno añade una nueva presión sobre un sistema que ya presentaba signos de fragilidad. "La mancha blanca no está actuando sobre un ecosistema intacto, llega tras décadas de cambios y pérdida de hábitats profundos. Nuestros resultados sugieren que este fenómeno está simplificando aún más unas comunidades que ya habían sufrido importantes transformaciones", señaló Adrián Guerrero-Gómez, investigador del Departamento de Zoología de la Universidad de Murcia.El fenómeno ya cubre cerca del 9 % de la superficie del Mar Menor, según investigadores. Foto:iStock LEA TAMBIÉN ¿Puede recuperarse el Mar Menor?Aunque el estudio permite entender con mayor precisión el impacto ecológico del fenómeno, todavía quedan interrogantes abiertos.Los investigadores consideran prioritario mantener un monitoreo permanente para evitar que la mancha continúe expandiéndose hacia otras áreas sensibles y evaluar si las praderas submarinas tendrán capacidad de regenerarse con el paso del tiempo.La preocupación científica apunta a un proceso menos visible que involucra la alteración de un ecosistema cuya biodiversidad depende, en gran medida, de la salud de su fondo marino y de la vegetación que durante años sostuvo la vida bajo sus aguas.Pablo Pachón Ramírez Redacción Alcance Digital








