El canciller Pablo Quirno confirmó este miércoles que el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva solicitó el retiro del embajador argentino en Brasilia, en el marco de la creciente tensión diplomática entre ambos países tras la decisión de Brasil de retirar a su representante en Buenos Aires.

“Brasil nos comunicó ayer a última hora de la tarde que bajaba el nivel de las relaciones a encargado de negocios y que solicitaba que nuestro embajador en Brasilia se retire”, afirmó el funcionario durante una entrevista radial.

Pese al deterioro del vínculo bilateral, Quirno aseguró que la administración de Javier Milei no tiene previsto responder con medidas similares ni avanzar hacia una ruptura de relaciones.

“Queremos mantener la relación en la manera en que la estamos manejando”, sostuvo el canciller, quien reconoció la existencia de “profundas diferencias ideológicas y políticas” entre ambos gobiernos, aunque remarcó que, hasta ahora, la Argentina evitó trasladarlas al plano diplomático. “Brasil decidió hacerlo y está en todo su derecho”, señaló.

Quirno insistió en que la Casa Rosada no pretende profundizar el conflicto. “Para pelear se necesitan dos. Nosotros no vamos a entrar en esa pelea. No vamos a romper relaciones”, afirmó.