El Gobierno quedó expuesto en dos discusiones que cruzan la política exterior: la denuncia de Javier Milei sobre una supuesta “campaña anti-Argentina” financiada desde Brasil y la polémica por la extranjerización de tierras. Al responder sobre ambos conflictos, Pablo Quirno intentó ordenar el discurso oficial, aunque admitió que no hay pruebas para señalar a la gestión de Lula y generó polémica al calificar a la soberanía territorial como un concepto “anticuado”. Quirno dio una entrevista televisiva a Infobae en vivo y no pudo sostener de manera directa la afirmación que Milei había realizado días antes, cuando aseguró que “el 25% de los recursos” de la supuesta campaña contra Argentina provenían del gobierno de Lula da Silva. Consultado sobre esa acusación, el canciller intentó matizar la postura oficial y admitió que no contaba con pruebas para responsabilizar al Ejecutivo brasileño. Ante las repreguntas sobre el supuesto financiamiento, Quirno afirmó: “Estamos seguros de que la campaña antiargentina fue financiada desde Brasil, pero no estamos seguros si fue financiada por el Gobierno de Brasil”, aunque evitó responsabilizar directamente al Ejecutivo brasileño.

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